Taller de chocolatería y bocaditos una alternativa económica

‘Son cursos excelentes para ponerse un negocio o distraerse, da vida a la tercera edad. Estoy feliz por la coordinación, el ambiente acogedor y el grupo que permite compartir’, expresa emocionada Mariana Núñez, jubilada de 63 años, quien asiste al taller de chocolatería y bocaditos y confiesa haber realizado muchos cursos en la Casa Somos de San Diego.

Quince mujeres jóvenes y de la tercera edad, por espacio de tres meses se reúnen todos los viernes, de 9:00 a 11:00, en la Casa Somos de San Diego, para el taller de chocolatería y bocaditos. Las clases son prácticas y con una caja común, todas saborean sus creaciones culinarias, que luego las repetirán en sus casas o posibles negocios.
Como novedoso y ejemplo del interés y motivación del taller,  fue observar que la mayoría de señoras con celular en mano, respaldaban en fotos y videos, todos los pasos y modelos de la torta y bocaditos. Adicionalmente el Facilitador Juan Hidalgo, chef del restaurante la Quinta Paila del Diablo dijo que sus clases se caracterizan por dar apoyo a sus alumnas a través de Whatsapp durante seis meses posteriores de terminado el curso.
El pasado viernes combinaron dos acciones, comenzaron  con una torta líquida de chocolate  mezclada en su totalidad a mano, sin ayuda de batidora, porque este es el secreto, que le permite transmitir energía al chef, que es partidario de recuperar la gastronomía tradicional.
Una vez mezclados los ingredientes que colocó en el horno a 180 grados de temperatura, recomendó no abrir el horno por lo menos unos 15 minutos, igual pidió que el horno esté separado al menos unos 15 cm de la pared, para facilitar la ventilación.
Mientras el horno hacía su trabajo, de inmediato prepararon una variedad de bocaditos artesanales  lampreados, sencillos de hacerlos y atractivos a la vista, con  bolitas de melón, zuquini y ciruela pasa, enrolladas con jamón.
Otro de los modelos que practicaron fueron los bocaditos dulces con frutas cristalizadas, en las que se usa uvas, uvillas, frutillas, bañadas en clara de huevo y envueltas en azúcar, en todos los casos atravesados de palillos para servirse con facilidad.
El facilitador con una experiencia de capacitación de cuatro años en diferentes instituciones dijo que el objetivo es ofrecer las bases para de forma práctica elaborar bocaditos, bombones, trufas (chocolate con harina), tortas,  huevos de pascua, canapés,  etc.
‘Me encantan los cursos, me ayuda a mejorar mi emprendimiento’, dijo Paulina Moncayo, quien vive en San Diego, pero sus bocaditos vende al norte y al sur, según los pedidos. Añadió que está agradecida con la municipalidad porque se ha beneficiado con cinco cursos.
La próxima semana aprenderán a realizar mermeladas, para lo cual el facilitador pidió a dos alumnas voluntarias, que lleven pailas de bronce. Mientras tanto el chef ofreció una receta fácil para una torta sencilla, que se puede hacer en casa: 2 tazas de harina, una taza de maicena, una taza de azúcar, tres huevos, 125 gramos de mantequilla y una cucharada de royal.

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