Niños del “Guagua Centro el Arbolito” conocen el Metro de Quito

–… ¿Y dónde está el volante?
–El volante está dañado.
– ¡No está dañado, no tiene volante, tiene palanca de cambios!
–Los cambios son con los botones, con este rojo. “
– La señorita dijo que funciona con luz…

Es la conversación entre Neytan Revelo y Joaquín Espín, dos niños de 4 años de edad, que junto a sus 19 compañeros del Guagua Centro El Arbolito entraron al vagón prototipo del Metro de Quito, que se exhibe en el parque La Carolina.

María Fernanda Pacheco, presidenta del Patronato Municipal San José, en medio de la algarabía de los pequeñitos, ingresó con ellos hasta la cabina del vagón del metro; una vez ahí como si se tratase de su maestra, les contó cómo funciona.

Explicó que el metro es un medio de transporte gigante que ayudará a que sus padres se movilicen a los lugares de trabajo y a casa de manera rápida, segura y económica.

Los niños y niñas escucharon atentos que Quito contará con 18 trenes y que cada uno tiene 6 vagones, en donde caben mil quinientas personas “Es más grandote y más bonito que el trole”, dijo uno de los niños, mientras otro a la vez emocionado escuchaba que puede subir al metro con su bicicleta, porque el metro tendrá un espacio especial para eso.

Paola Ludeña es la guía de los recorridos que se realizan, de domingo a domingo, desde las 10h00 hasta las 18h00; cuenta a los niños que el tren es “rapidísimo porque por las rieles va directo, no hay otros carros adelante ni atrás y tampoco hay semáforos”.

Recorrerá 14 km a 40 por hora y funciona con electricidad. “¿Y si se va la luz nos quedamos encerrados?”, pregunta con los ojos bien abiertos y llevándose las manos a la boca uno de los niños; la guía de los recorridos sonriendo le dice que no, que si eso ocurriera el metro cuenta con 4 plantas eléctricas para asegurar que continúe con el servicio.

“Cuando ustedes suban al metro deben hacerlo por la derecha y estos asientos son para ustedes, los niños –dice la guía– pero también, para sus mamitas si están embarazadas, para los abuelitos o si alguien no puede caminar bien o no puede ver son 22 asientos prioritarios».

Conocer el vagón prototipo del metro no les toma más de diez minutos, una vez concluido el recorrido, los niños y niñas empiezan a salir; no sin antes escuchar a uno de sus compañeros recordarles que la salida es por la izquierda y que no hay que empujarse ni salir corriendo.

Los niños y niñas levantan sus manos. “Chao, chao metro”, dicen uno a uno y se van de regreso al Guagua Centro El Arbolito, porque son casi las 12h00 y es hora del almuerzo preparado bajo la dirección de un nutricionista. En este Centro realizan además actividades pedagógicas y reciben atención en salud.

 

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