Mantenimiento a 400 esculturas cívico conmemorativas

En homenaje a Quito Patrimonio Cultural de la Humanidad y en conmemoración de La Batalla de Pichincha, el Municipio de Quito en coordinación con la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas, Epmmop, realiza el mantenimiento de más de 400 esculturas cívico conmemorativas y contemporáneas, gracias a las laboriosas manos del equipo municipal especializado en arte público.

La Epmmop hace un recuento de las obras escultóricas referentes al 24 de mayo de 1822, con el propósito de recuperar la historia de los monumentos erigidos en los espacios públicos y preservarlas para las generaciones futuras.

Las esculturas cívico conmemorativas, son las alusivas a próceres de la historia. En ese sentido al sur de la capital, en el Parque de Chillogallo se encuentra una estatua ecuestre del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, donado por el Gobierno de Venezuela a la ciudad de Quito en 1972.

Al inicio esta escultura estaba en el redondel de Chillogallo, debido a restructuraciones del espacio público se la traslado al parque del sector. Según indica la historia, en las vísperas de la Batalla de Pichincha, Sucre pernoctó en la población de Chillogallo, por ende, se la colocó en ese sector.

Lleva traje militar con charreteras a los lados, es el busto del Libertador, Mariscal Antonio José de Sucre, colocada en el sector de los Dos Puentes. La escultura está ubicada frente a la casa donde se alojó el Mariscal Sucre, el 22 de mayo de 1822, vísperas de su salida al Pichincha donde escribiría una de las páginas más gloriosas de la historia de América.

En la Cima de la Libertad, se puede apreciar un obelisco de piedra, colocado en conmemoración del primer centenario de la Batalla de Pichincha. Y un monumento arquitectónico titulado como el “Templo de la Patria”, creado por el Arquitecto Milton Barragán.

Este monumento arquitectónico emplazado en las laderas del Pichincha, constituye una de las obras de mayor importancia en la arquitectura ecuatoriana. Debajo una rígida catacumba guarda reliquias históricas. Este punto constituye un maravilloso mirador de toda la ciudad, el cual nos recuerda el sitio exacto donde se desarrolló la Batalla de Pichincha.

La memoria histórica de una ciudad, se edifica en el espacio público. Una columna con 4 ramas de palma alrededor y un águila en su punta; es un monumento que perpetua la memoria de los héroes desconocidos que habían caído por la libertad de la Patria, obra construida por Francisco Durini, llamada “Héroes Ignotos”.

Alrededor de 200 personas que murieron luchando contra los españoles en la Batalla de Pichincha, cuyos cadáveres fueron echados a la quebrada de Jerusalén. Esta hondonada fue rellenada a comienzos del siglo 20, donde posteriormente se construyó la avenida 24 de Mayo, precisamente en este lugar está la escultura “Héroes Ignotos”.

En la Plaza de Santo Domingo se inmortaliza en bronce al Mariscal Sucre, obra creada por el escultor francés A. Falguiere en 1891. Estas obras escultóricas son parte del escenario urbano, de la memoria histórica y política de la ciudad, las cuales debemos todos cuidarlas y preservarlas.

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