Destrezas y habilidades: el arte como un medio de sanación y expresión

“El arte es una forma de sanación” es la frase que suelta con devoción Andrea Gutiérrez, quien se maquilla apresurada para salir al último repaso de la gala final del ciclo formativo N. 2 del Circo de Luz, parte del programa ‘Jóvenes Quito’ de la Unidad Patronato Municipal San José.

La joven bailarina y diseñadora gráfica nos cuenta que cuando tenía 8 años nació su pasión por la danza, el teatro y el jazz. “Las manifestaciones artísticas ayudan ‘full’ para expresar lo que uno siente. Gracias a estos talleres me enfoco en mi técnica y siento que no pierdo el tiempo. El arte es terapéutico y estoy segura que puede sanar”, afirma Andrea.

Desde el 2014, el proyecto Jóvenes Quito ha beneficiado directamente a más de 13 280 adolescentes y jóvenes con talleres gratuitos de idiomas, música, deportes, baile, técnica circense como: malabares, acrobacia, flexibilidad, danza aérea, clown, teatro, trapecio, danza contemporánea, mano a mano, entre otras; acompañadas de temáticas productivas como: talleres de liderazgo, emprendimiento y ejes preventivos.

Alex Moreno llegó al Circo de Luz hace seis meses a través de un convenio con su colegio. “Acá no solo matas el tiempo, aprendemos valores como la amistad, el respeto y la convivencia”.

Los talleres gratuitos son formativos y recreativos que integran apoyo psicológico y orientación vocacional, con el propósito de apoyar a los adolescentes y jóvenes a desarrollar un plan de vida productivo e identificar otros factores de riesgo en esta población.

“Estamos un poco nerviosos”, alude Alex, aunque su compañero Mario Bonilla, se muestra con mucha adrenalina. Entra al camerino desesperadamente a buscar un sacapuntas para su delineador y completar así su maquillaje. Mario comenta que su traje es una sorpresa para el show de la noche. Se siente seguro y orgulloso de exponer sus habilidades y destrezas que estaban escondidas. “Hoy soy todo un artista”, comenta entre risas.

La profesora de danza, Inerba Garrido, trabaja con jóvenes de 12 a 29 años en Circo de Luz y Casa Metro Juventudes en Calderón, al norte de Quito. “Potenciamos las habilidades que tienen escondidas los muchachos. El arte permite trabajar en el autocontrol, autoestima, entablar relaciones con otra gente y aprender a respetar deferentes géneros y culturas”, menciona Inerba que da las últimas recomendaciones a la coreografía que presentarán en la noche.

“Todos son iguales en el arte, aquí no hay restricciones sociales, lo que sí existe al ser gratuito los talleres, es el acceso a personas de bajos recursos que piensa a veces que el arte excluye y se ven frustrados, pero el Circo abre las puertas a todos”, explica Inerba.

Suena “Another Brick In The Wall” de la banda británica Pink Floyd. Andrea, Alex y Mario toman sus posiciones para ejecutar la coreografía, a ellos se une Megan de 18 años, quien también toca la guitarra y muy pronto se graduará de bachiller. A ella le encanta el monociclo y decidió estudiar artes escénicas. Destaca que el ‘Circo de Luz’ tiene buenos maestros y está bien equipado.

 

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