Lealtad y respeto ejes del trabajo en EMASEO

Bajita de estatura, con rostro dulce, acogedora y de amplia sonrisa, así es Orfelina Yamba trabajadora de EMASEO desde hace más de 12 años. Sus hijas ya son grandes, ahora en su tiempo libre del trabajo, cuida de su nieta, por eso cambió el turno de la mañana, con el de la madrugada.

Así, “me queda tiempo para ir a ver a mi nieta en la escuela y cuidarle en las tardes”, dice emocionada, antes de contarnos que la niña ya tiene 12 años, pero está a su cargo desde pequeña.

Vive al sur de Quito. Se levanta a la 01h30 guarda en un termo agua de remedio caliente y sale de casa a esperar el transporte que le lleva al Centro de Operaciones La Occidental, ahí se cambia con el uniforme de la Empresa de Aseo y sale a la zona que le hayan asignado.

Para Orfelina lo principal en el trabajo es el respeto entre compañeros, por ello, prefiere desde el inició no apoyar las bromas “pesadas”, “una sola vez me hicieron una broma pesada, pero yo le dije, esas cosas no me gustan y hasta ahí llego”; y aunque tiene más amistad con sus compañeros hombres, porque son graciosos y le ayudan en temas que requieren más fuerza que experiencia, sabe que debe mantener un rango de respeto.

Cuando hay personal nuevo, Orfelina, es de la que les prefiere ayudar para que aprendan como se realiza el trabajo, luego de esto ellos le tienen consideración, aunque no todos son así. Hay compañeros que piden al supervisor no ser asignados con mujeres, “porque no avanzan”.

Orfelina, hace su mejor esfuerzo en el trabajo, es de las que casi no pide permiso y ha trabajado en barrido y hasta en recolección en canter, que es de los trabajos más duros porque deben apilar las fundas de basura en el cajón del canter manualmente.

El trabajo es duro, reconoce, pero se siente orgullosa de limpiar la ciudad, de contribuir a tener un Quito Libre de Basura.

 

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