La sabiduría de la medicina ancestral se vivió en el Mishki Lab

‘Mishki Lab’ o laboratorio de sabores se denomina el proyecto que rescata el patrimonio alimentario de nuestra ciudad; el Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP), fue el espacio en donde la Fundación Quito Eterno trasladó los saberes medicinales entre el aroma de la ruda, malva, canela, manzanilla, orégano, chanca piedra, mashua y uña de gato, para que más de 40 personas aprendieran a elaborar jarabes y ungüentos, como lo hacían nuestros antepasados.

Raúl Codena, Director Ejecutivo (E) del IMP sostuvo que con estos espacios del patrimonio inmaterial se busca que la ciudadanía no solo tenga una participación activa en las actividades programadas por el Mes del Patrimonio, sino que permiten el empoderamiento cultural, un reencuentro con los saberes ancestrales y la revalorización de nuestras costumbres.

El ‘Mishki Lab’, se realizó con motivo del Mes del Patrimonio y ofreció a la comunidad sensaciones y emociones para conocer, sentir, percibir y utilizar ciertas plantas medicinales que generaciones pasadas utilizaban con fines curativos para el cuerpo y el alma. Este encuentro pretendió además sensibilizar a la comunidad sobre la protección de las semillas, el uso de plantas medicinales, la riqueza culinaria y el patrimonio alimentario para conocer y preservar los saberes ancestrales en torno a la medicina natural.

Mama Carmita contó que cuando era pequeña su abuela hacía ‘limpias’ a las personas que tenían ‘mal de ojo’, ‘espanto’ u otras dolencias; con hierbas en mano, incienso y un poco de aguardiente les curaba.

Asimismo, indicó que la manzanilla, por ejemplo, tiene principios antibióticos y analgésicos, por ello, en infusión puede ayudar al dolor de estómago, a la piel y a curar pequeñas infecciones de los ojos.

“Es importante rescatar los saberes ancestrales sobre las hierbas curativas que nos ayudan a mantenernos saludables, también es importante reconciliarnos con la naturaleza porque somos parte de ella”, dijo Ana Jácome, participante del ‘Mishki Lab’.

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