Empresa Pública Metropolitana de Rastro rindió cuentas de su labor

La Empresa Pública Metropolitana de Rastro rindió cuentas de la gestión realizada durante 2019. A través de este acto se cumple el derecho de la ciudadanía quiteña a estar informada.

Durante el evento que contó con la participación de los líderes barriales del sector, María Fernanda Guillén, gerente general de la empresa, destacó el compromiso y la labor de los trabajadores.

Indicó que durante el 2019 en la planta se faenaron 173 575 reses, lo que garantiza el abastecimiento de productos cárnicos de excelente calidad para los habitantes del Distrito Metropolitano de Quito.

Mencionó que la alta demanda de consumo de carne en el Distrito ha provocado la aparición de camales clandestinos los cuales no cumplen con todos los estándares de calidad, lo que “pone en riesgo la salud de los habitantes de Quito”.

Una de las alternativas para mitigar este hecho fue la inspección de productos y subproductos cárnicos que realiza el equipo médico veterinario a diferentes centros de faenamiento.

A esto se suman los controles que se ejecutan en coordinación con Agrocalidad y la Agencia Metropolitana de Control (AMC). Sin embargo, según la Gerente, esto aún no es suficiente y la propuesta a mediano plazo es “mejorar la cadena de valor de la industria cárnica, a través, de la optimización en la producción y distribución del producto”.

A corto plazo el propósito es educar a la ciudadanía sobre el consumo de carne segura, que cumpla con los más altos estándares de calidad.

Además, la Gerente General informó que el equipo médico veterinario fue certificado como inspectores especializados en especies mayores, que les permite determinar qué productos y subproductos cárnicos cumplen con los estándares de inocuidad, y de la misma manera, descartar aquellos que representen un riesgo para la salud humana, animal, medioambiente, fauna silvestre y animales domésticos.

En el tema ambiental, María Fernanda Guillén priorizó cuatro acciones importantes que se llevaron a cabo: 1) el mantenimiento del sistema separador de sólidos; 2) la gestión integral de los residuos hospitalarios y biológicos peligrosos, cumpliendo de esta manera con lo establecido en la normativa ambiental vigente; 3) el control de plagas; y 4) la adquisición de una planta de potabilización de agua que garantiza la distribución del producto hídrico para el proceso productivo.

 

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