Bibliotecas vacías, libros en las casas

Clemencia Moreno es una mujer decidida y amante de la cultura. Hace siete meses, en medio de la pandemia junto a su hija emprendió un proyecto que en esta época podría sonar anticuado frente a las nuevas tecnologías: la creación de bibliotecas parroquiales.

Para Clemencia la idea nació frente a la pregunta de qué es lo que necesita la sociedad, y más allá de la salud, el alimento y el trabajo, esta emprendedora está convencida de que se requiere cultura, “es lo que nos hace humanistas, solidarios, seres pensantes, con un criterio y una amplia visión global”, dijo.

De esta manera, ha recolectado libros alrededor de toda la provincia con amigos, la sociedad ecuatoriana de escritores y gente que se ha ido sumando a la iniciativa. Hasta el momento más de 7 mil libros han llegado a su casa.

La siguiente tarea fue clasificarlos, para lo cual estudiantes de la Universidad Salesiana dentro de su vinculación a la comunidad le brindaron su aporte. Es así como el proyecto Bibliotecas Parroquiales cuenta actualmente con 18 categorías de libros entre ellas historia universal, historia del Ecuador, geografía, hogar, arte, literatura universal, ciencias naturales, motivacionales, empresarial, hogar, diccionarios, entre otros.

Con estos libros, Clemencia y su hija Maricruz Delgado han entregado libros para ir montado bibliotecas en: Checa,  Nayón, Pifo, Llano Chico y la comuna de Lumbisí.

Este viernes 23 de abril entregaron 700 libros al GAD parroquial de Tumbaco. Para ello la Administración Zonal Tumbaco medió entre Clemencia y la institución, para fomentar y motivar a la población a regresar a los libros y a la lectura.

Para Tania Vega, vocal del GAD parroquial de Tumbaco, esta donación de libros es beneficiosa debido a que ellos tienen una biblioteca, pero con esta entrega se amplía la gama de posibilidades de consulta para los niños y jóvenes que llegan hasta las instalaciones del GAD. “Ya los chicos no tendrán que dirigirse a la biblioteca central de Quito para poder consultar”, manifiestó.

Clemencia Moreno tiene como meta seguir implementando bibliotecas a lo largo de otras parroquias como Yaruquí, El Quinche y Tababela. El propósito es que los gobiernos autónomos descentralizados puedan motivar a la población a leer y fascinarse con un libro en sus manos, “las bibliotecas tienen que estar vacías”, dice Clemencia.

A futuro se desea crear un círculo de lectores e impulsar hábitos de lectura a través de concursos, “12 libros leídos al menos hacia el 2022” señala Clemencia.

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