El Taller de Señalización Vial fabricó más de 10 mil señales verticales de tránsito desde 2016

La Dirección de Señalización Vial de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas, Epmmop, es la encargada de la implementación y el mantenimiento de la señalización vial horizontal y vertical de la ciudad. Esto responde a la necesidad de generar seguridad en caminos, calles o carreteras, donde se proteja la vida y la integridad de quienes transitan por ellas.

Esta Dirección también se encarga de colocar elementos de seguridad vial como atenuadores de impacto, jersey y bolardos en avenidas y calles de alta demanda vehicular. Asimismo, diagrama y configura en las vías, nuevas señales horizontales y verticales que sirven para precautelar la seguridad de peatones, ciclistas y conductores.

Las señales verticales de tránsito son fabricadas en el Taller de Señalización Vial, ubicado en la calle Gualaquiza, en el norte de la capital. El taller funciona desde febrero de 2016 y hasta julio de 2021 se elaboraron 8571 señales verticales de tránsito, incluidas nomenclaturas viales y prediales. Cabe indicar que todas las señales que se realizan en el taller son bajo los lineamientos de la norma INEN.

Diariamente en este lugar se fabrican alrededor de veinte señales verticales, placas de nomenclatura vial y predial que posteriormente son instaladas en la ciudad. Para su producción se usa maquinaria especializada y personal capacitado, lo que asegura la producción de señales con los más altos estándares de calidad.

Vale indicar que la señalización vertical se divide en cuatro principales grupos: señales informativas, como una señal de lugar o zona turística, por ejemplo, barrio San Carlos; señales de sitio, como río Chiche; preventivas, como reductor de velocidad, cruce de ciclistas y cruce peatonal; y regulatorias, como pare, ceda el paso, prohibido estacionar, entre otras.

En cuanto al proceso de la fabricación de las señales se inicia vectorizando los pictogramas y letras. Luego se corta los vinilos transparentes o de color, llamados vinilos de electrocorte. Tras ello se avanza con el corte del aluminio donde se coloca una plancha de aluminio anodizado de 2mm de espesor sobre la máquina de corte de plasma. Se programan las formas y las medidas de las señales, y se hace el corte. Al final de este paso se pulen y liman los bordes de la señal.

Para pegar los viniles retroreflectivos sobre la pieza de aluminio se utiliza una laminadora neumática. Se refila manualmente los bordes sobrantes y se coloca una película adhesiva centrada sobre la placa de aluminio.

Finalmente, la implementación de la señal es determinada mediante un estudio de viabilidad que realizan los técnicos de la Dirección de Señalización y se hace tomando en consideración los parámetros establecidos en el estudio.

Cabe recordar a la ciudadanía que este taller permite ahorrar tiempo y dinero a todos los quiteños. Las señales derribadas en accidentes de tránsito o vandalizadas se reponen en un máximo de 48 horas con el fin de resguardar la seguridad vial.

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