La operación del Trole y la Ecovía comienza con el amanecer quiteño

  • Las actividades empiezan a las 04:30 para que todo esté listo y el Sistema de Transporte Municipal brinde su servicio a las 05:00

Para un gran número de quiteños, el servicio de transporte municipal es el principal sistema para movilizarse en la ciudad. Pero lo que casi todos ignoramos es la serie de actividades que los funcionarios de la Empresa de Transporte Pasajeros de Quito realizan para atender diariamente, de mejor manera, a los miles de usuarios.

Uno de los principales grupos de funcionarios del Trole y la Ecovía que está en mayor contacto con los usuarios es el de conductores. Ellos trabajan en dos turnos: el primero, de las 04:30 a 14:30, y, el segundo, de 14:30 a 22:30.

Un día normal, según Juan Caisaluisa, conductor de la unidad V35, inicia a las 04:00 de la madrugada cuando deja su domicilio, ubicado en el barrio Caupicho, en sur de Quito y se dirige a la Terminal Quitumbe donde trabaja desde hace siete años como parte del grupo del corredor Trolebús.

Este conductor llega, regularmente, a las 4:35 a su lugar de trabajo. Aquí, luego de registrar su asistencia, se presenta ante el Supervisor de Operaciones quien verifica que estén en regla sus documentos para conducir, controla que vista correctamente su uniforme y que además no presente alteraciones físicas o mentales producto del consumo de alcohol o alguna droga antes de la conducción. Una vez verificados estos aspectos, Caisalusa recibe la llave de la unidad en la que, ese día, prestará su servicio.

“Cuando nos entregan las llaves verificamos que las unidades estén en perfecto estado. Esto para alertar sobre algún desperfecto que podría afectar la circulación. Luego esperamos al despacho para comenzar a circular”, enfatiza el conductor.

“Estas actividades preoperacionales las cumplen los 600 conductores de todo el sistema Trolebús”, cuenta Jorge Ortega, quien trabaja 12 años en la institución y actualmente es Subjefe de Operaciones. Una vez que han cumplido los chequeos, a cada conductor se le informa sobre el circuito en el que trabajará y el turno en el que circulará, señala.

Dependiendo del circuito, cada conductor puede realizar entre tres a cinco vueltas diarias, durante su turno. Por ejemplo, Juan Caisaluisa, el lunes anterior, realizó cuatro vueltas en el circuito cuatro (C4) del Trolebús, que comprende la ruta Quitumbre-La Colón.

El proceso preoperacional, expresa Ortega, se repite con los conductores de la tarde. Llegan antes de las 14:00 y operan hasta cerca de las 22:30. “Los últimos carros salen máximo a las 21:15 y llegan, pasadas las 10:15”, sostiene.

“Las personas piensan que la labor del sistema comienza a la hora en la que ellos lo utilizan, pero las actividades empiezan a las 4:30 para que todo esté listo y la primera unidad salga a las 5:00 en punto. Esto se da en las dos terminales, las siete estaciones y las 93 paradas que componen el sistema, al mismo tiempo”, advierte, al concluir su relato.

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