«Las reformas a la Contribución Especial de Mejoras buscan mayor equidad, justicia y desarrollo para la ciudad»: directora Tributaria
Quito (Quito Informa).- El pasado 22 de diciembre, el Concejo Metropolitano de Quito aprobó una reforma a la Contribución Especial de Mejoras (CEM). La reforma introduce cambios clave orientados a corregir inequidades, ampliar la base de beneficiarios y aliviar la carga económica de los ciudadanos, especialmente en barrios urbano-marginales, mediante nuevos criterios de distribución, plazos más amplios de pago y un enfoque solidario del tributo.
Quito Informa conversó con Diana Arias, directora Metropolitana Tributaria, quien despejó dudas sobre las reformas aprobadas.
¿Qué es la Contribución Especial de Mejoras (CEM) y por qué se cobra?
La Contribución Especial de Mejoras es un tributo que se cobra por el beneficio real o presuntivo que reciben los predios por la ejecución de una obra pública. En términos simples, permite recuperar la inversión que realiza el Municipio cuando esa obra genera un incremento en la plusvalía del predio del ciudadano. Es importante recordar que este tributo no es exclusivo de Quito, lo establece el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización, COOTAD, desde 2010 y todos los municipios del país están obligados a aplicarlo bajo las reglas que establece la normativa nacional.
¿Qué tipo de obras generan CEM y cuáles no?
Generan la CEM las obras de pavimentación y construcción de vías de toda clase, la repavimentación urbana, la construcción de aceras, el soterramiento de cables, las redes de servicios, las obras de alcantarillado, la construcción de sistemas de agua potable y la construcción de nuevos parques o plazas, por ejemplo.
No generan CEM, entre otras, el mantenimiento de vías, la rehabilitación de parques existentes, de áreas recreativas, juegos infantiles, canchas, casas comunales, graderíos o caminerías.
La clave está en diferenciar entre una obra nueva, que sí genera la Contribución Especial de Mejoras, y el mantenimiento o rehabilitación de una obra existente, que no genera esta contribución.
La semana pasada se aprobó una reforma a la CEM ¿Cuáles son los principales cambios?
La reforma contempla tres cambios fundamentales. El primero es la distribución distrital de las obras ejecutadas mediante presupuestos participativos, que entra en vigencia desde el 31 de diciembre de este año. Antes, estas obras se trataban como locales y el costo recaía únicamente en los frentistas, generando pagos elevados e inequitativos. Ahora, el costo se distribuye entre todos los predios de la ciudad, corrigiendo desigualdades y aplicando un enfoque solidario.
Entonces, lo que estamos haciendo es que toda obra que se ejecute bajo presupuestos participativos y que genere CEM, tenga un cálculo distrital y ya no local.
¿Por qué era necesario este cambio en los presupuestos participativos?
Porque muchas de estas obras se ejecutan en barrios históricamente menos atendidos. No era justo que unos pocos predios asumieran el costo total de obras que benefician a toda una parroquia o zona. Con la distribución distrital, se garantiza equidad y se protege a los sectores más vulnerables.
El segundo cambio tiene que ver con las obras viales ¿En qué consiste?
Antes de la reforma, las calles secundarias que son ejecutadas por las administraciones zonales tenían un tratamiento local, mientras las calles principales o grandes avenidas que eran realizadas por la Empresa de Obras Públicas, se les daba un tratamiento distrital. Ahora todas las obras de vialidad pasan a tener un tratamiento distrital, ya que benefician al conjunto de la ciudad.
¿Qué sucede con las obras que no son viales?
Para el resto de obras se amplían los criterios de zona de influencia. Ya no solo se aplicará el enfoque local o distrital, sino también el parroquial y zonal, según el beneficio real o presuntivo de la obra. Esto permite distribuir la carga entre más beneficiarios, bajo el concepto de que el beneficio no está solo en los frentistas visibles, sino en toda la comunidad.
¿Puede dar un ejemplo concreto del impacto de estas reformas?
Un caso que incluso fue mediático, en el sector de La Pulida, que es una zona urbano marginal, una obra vial generó una CEM local que debe ser pagada por 15 frentistas, con cuotas promedio de USD 580 durante 10 años. Con los nuevos criterios, la carga se distribuye equitativamente, entonces, si la obra hubiese sido parroquial, el pago promedio bajaría a 0,47 centavos; si fuese zonal tres centavos y si fuera distrital, un centavo por predio. Con esto se observa claramente que se elimina así una carga que resultaba confiscatoria para los ciudadanos.
¿El tercer cambio tiene que ver con los plazos de pago?
Así es. Se amplía el plazo de recuperación de la CEM de 10 a hasta 20 años, conforme lo permite el COOTAD. Esto aplica tanto para nuevas obras como para obras ya terminadas, lo que representa un alivio económico importante al reducir el valor de las cuotas anuales. Lo que va a suceder es, por ejemplo, en el caso de los 15 frentistas de La Pulida, que estaban en su cuota número uno, se les amplía así a 20 años.
¿Estos cambios son retroactivos?
No. La reforma no es retroactiva. Sin embargo, para las obras ya terminadas se amplía el plazo de pago a 20 años. Las nuevas obras se regirán por los nuevos criterios de distribución cuando entre en vigencia la normativa técnica correspondiente.
¿Las reformas al CEM implicarán un aumento del impuesto predial?
No. La Contribución Especial de Mejoras es un tributo distinto al impuesto predial y se emite en una orden de cobro separada. En promedio, el impacto para los predios por obras de presupuestos participativos será de alrededor de 0,76 centavos al año. No hay incremento del impuesto predial como resultado de esta reforma.
En términos generales, ¿qué buscan estas reformas?
Buscan mayor equidad, justicia tributaria y desarrollo para la ciudad. La obra pública genera bienestar, mejora la calidad de vida y también incrementa el valor de los predios. La reforma asegura que ese beneficio se distribuya de manera más justa y solidaria entre todos los ciudadanos.
