Quito cuenta con una herramienta única en el país para proteger a personas habitantes de calle
- La Ruta está disponible en la página web https://proteccionderechosquito.gob.ec/ruta-phc/
Quito (Quito Informa). – ¿Sabe usted que puede hacer para ayudar a una persona que vive en la calle que necesita atención médica urgente, está sufriendo violencia o pasa frío extremo? Para conocer los protocolos y como realmente ser de ayuda el Consejo de Protección de Derechos del Distrito Metropolitano de Quito presentó la primera Ruta de Protección de Derechos de Personas Habitantes de Calle en Ecuador, una guía sobre qué puede hacer la ciudadanía y las diferentes entidades para proteger los derechos de estas personas y garantizar su dignidad y acceso a servicios básicos.
La Ruta, que la encuentra en www.proteccionderechosquito.gob.ec incluye cuatro guías paso a paso que indican exactamente qué hacer cuando alguien necesita ayuda, está en peligro, no tiene documentos de identidad o se le niegan un servicio por vivir en la calle. Fue construida durante cuatro meses con la participación de más de 25 instituciones públicas, organizaciones sociales y, fundamentalmente, con las propias personas que viven en situación de calle.
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“No hablamos sobre ellos, hablamos con ellos. Esta Ruta la construimos escuchando y entendiendo de cerca la realidad de las personas de calle y las entidades que trabajan con y para ellas”, señaló Valeria Urgilés Valle, secretaria ejecutiva del Consejo de Protección de Derechos.
Este instrumento representa un cambio importante, pasa de ver a las personas habitantes de calle como un problema o verlas desde la caridad, a reconocerlas como ciudadanos con derechos.
Las personas que viven en esta situación enfrentan violencia física y sexual, enfermedades, discriminación constante y negación de servicios básicos. Muchas llegaron a esta situación por violencia familiar, pérdida de empleo, enfermedades mentales o consumo problemático de sustancias. Entre ellas hay niños, adultos mayores, mujeres embarazadas, personas con discapacidad y familias enteras.
La Ruta respeta las decisiones de cada persona. No se trata de «sacar a la gente de la calle» a la fuerza, sino de garantizar que donde estén, tengan acceso a salud, alimentación, protección ante violencia y oportunidades de mejorar su situación si así lo deciden. El principio es voluntariedad con dignidad.
Para las instituciones públicas, la Ruta establece responsabilidades claras. Los hospitales no pueden negar atención médica, las escuelas deben recibir a los niños, aunque sus padres vivan en la calle, y ninguna entidad puede discriminar por situación de vivienda. Si alguna institución niega servicios, la persona puede denunciar ante la Defensoría del Pueblo o la Defensoría Pública.
Este trabajo del Consejo de Protección de Derechos cumple con el Código Municipal que dispone proteger a las personas habitantes de calle y con la Constitución que reconoce a todos los ecuatorianos como sujetos de derechos sin importar su situación económica o social. Quito se convierte así en la primera ciudad del Ecuador en contar con protocolos operativos concretos para esta población.
