El Municipio de Quito trabaja de forma permanente para prevenir la violencia de género y salvar vidas
- En Ecuador se registra un femicidio cada 22 horas
Quito (Quito Informa). – Ingresar a la Casa de la Mujer del Municipio de Quito es encontrarse con historias de aquellas que vivieron diversos tipos de violencia de género y que, actualmente, construyen nuevos proyectos de vida. Aprenden sobre gastronomía, costura, reciben apoyo psicológico y, de a poco, el miedo queda atrás.
La casa de acogida está destinada a mujeres y sus hijos de hasta 12 años. Este rincón seguro tiene capacidad para 30 personas y, hasta este 10 de febrero de 2026, es el hogar de 11 mujeres, nueve niños, seis niñas y un adolescente.
Acciones y profesionales para romper la violencia de género
En el lugar, uno de los servicios de la Unidad Patronato Municipal San José (UPMSJ), se encuentra Luz (nombre protegido), de 36 años, y su hijo de un año. Ella vivió años de agresiones psicológicas y físicas. Su hija vive con la abuelita.
“Estoy aquí y estoy viva”, repite la mujer que desde niña soñaba con ser azafata. Aunque las lágrimas aún entrecortan su voz, comparte que quiere estudiar y abrir un negocio dedicado a personas diabéticas.
El abordaje de una educadora para la primera infancia de la UPMSJ, quien atendía al pequeño en el domicilio de la mujer, en una parroquia rural de Quito, evitó que la violencia escale e, incluso, que Luz sea una nueva víctima de femicidio. “Me salvé. Cualquier rato, con un mal golpe, me quedaba ahí”, exclama.
El femicidio es una problemática vigente en Ecuador
La Alianza Feminista para el Monitoreo de Femicidios en Ecuador reporta que en 2025 se identificaron 411 casos. De esos, 23 se registraron en Pichincha. Una mujer pierde la vida cada 22 horas. Luz está viva y, en una sala del tercer piso de la Casa de la Mujer, cuya ubicación no se difunde por seguridad, repite que quiere mirarse en un espejo grande.
“Quiero verme, conversar conmigo, observarme cuando un día estoy triste y, al siguiente, puedo volver a sonreír. Verme y decir estoy mejorando, volverme a encontrar”.
La violencia marca vidas
En ese proceso, Luz comparte una vivencia que marcó su vida: “Es la primera vez que lo cuento”. A los 8 años, mientras jugaba a las escondidas en la casa de su vecina, con la muñeca que tanto había querido y que un día su papá le regaló, escuchó: “¡Te encontré!”. A la frase le siguió el abuso.
A Luz nunca más le gustaron las muñecas, pues se convirtieron en el recordatorio de la violencia. En Ecuador, al menos el 65 % de agresiones sexuales se da en el núcleo familiar o personas cercanas. El Informe Técnico sobre el tema (2024) de la Defensoría del Pueblo así lo refiere.
Para la mujer, de cabello castaño, partes de su niñez se borraron. No las recuerda, lo que sí tiene claro es que a los 18 años conoció al padre de su primera hija. Ella tiene presente que era un hombre ejemplar. Esa referencia se desvaneció entre agresiones, aislamiento y silencio.
Ella se separó y, años después, conoció al padre de su segundo retoño. La violencia volvió y escaló entre cuestionamientos para hacerla sentir culpable, gritos, quebrantamiento de la autoestima y golpes. El hombre le prohibió ver a su hija.
Tras cinco años de esa realidad, la educadora comunitaria se percató del estado de la mujer. Apoyo con trabajo social y psicología fueron los primeros pasos. Sin embargo, un día, el riesgo fue inminente tras una discusión entre Luz y el padre del agresor. “La profesora y la trabajadora social llegaron como unos ángeles”, exclama Luz. Ese día, ellas la motivaron a salir de ese círculo violento.
Ambos llegaron a la Casa de la Mujer donde Luz señala: “se aseguran que a mí y a mi hijo no nos falte un plato de comida, se encargan de nuestra salud y seguridad”. En este lugar, donde un atrapasueños gira a unos pasos de la puerta de ingreso, Luz entrelaza los dedos y menciona que cada día es un escalón.
De a poco, vuelve la sensación de seguridad que tenía en su infancia, cuando percibía el aroma a chocolate recién preparado por su tía y a pan caliente, ese que comía lentamente, “esperando que nunca se acabe”.
Niñas y adolescentes están en riesgo
La Alianza Feminista para el Monitoreo de Femicidios en Ecuador refiere que el levantamiento de información da cuenta de que al menos 50 víctimas eran niñas o adolescentes. Aunque, a la par, advierte de un subregistro a escala nacional.
El crimen organizado en Ecuador es otro ámbito de riesgo para las niñas, adolescentes y mujeres. El informe da cuenta que en el 78 % de los feminicidios se utilizó un arma de fuego. La Fundación Aldea informa sobre que, al menos, 256 casos se dieron en el sistema criminal. Además, 137 en contextos íntimos y, a la par, 18 casos de transfemicidios.
Al menos 16 víctimas estaban embarazadas y 32 estaban desaparecidas.
En Ecuador, el femicidio se tipificó en el Código Orgánico Integral Penal (COIP) en 2014. Desde ahí, la Alianza contempla 2 391 casos.
El Municipio de Quito, a través de la Unidad Patronato Municipal San José (UPMSJ), trabaja a diario para que esa realidad no se replique, de la mano de profesionales comprometidos con la protección, cuidado y promoción de derechos.
Servicios que protegen y salvan vidas
En 2025, se atendieron a más de 2 700 personas, incluyendo a la comunidad de diversidad sexogenérica.
Este 2026, se suma un nuevo paso: la repotenciación de la Casa de la Mujer, con una inversión aproximada de 351 mil dólares en obra y 360 mil dólares en mobiliario.
También se intervendrá la Casa de la Adolescente, con una inversión de 500 mil dólares en obra y 180 mil dólares en mobiliario, para atención especializada a 31 adolescentes. En el lugar, el Municipio protege a adolescentes derivadas de la función judicial.
Otros servicios del Municipio
- Casa de las Diversidades: acogida, acompañamiento y atención integral por los derechos LGBTIQ+.
- Centro de Apoyo Integral Tres Manuelas: atención psicológica, social y legal para romper el ciclo de la violencia.
- Centros de Equidad y Justicia: terapia psicológica, patrocinio legal, trabajo social, promoción de derechos, talleres y más.
- Juntas de Protección de Derechos: protección para precautelar la integridad de niñas, niños, adolescentes, mujeres y personas adultas mayores.
- Línea de respuesta: 1800 288 523.
