Con la reforma al COOTAD, los servicios para el bienestar animal también están en riesgo
- De aprobarse esta reforma, los servicios gratuitos que actualmente brinda la Unidad de Bienestar Animal (UBA) a miles de quiteños y sus animales se verían seriamente reducidos.
Quito (Quito Informa).- La propuesta de reforma al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (Cootad) pone en riesgo los avances que ha alcanzado Quito en materia de bienestar animal y la convierten en un referente nacional y regional en el manejo responsable de la fauna urbana.
El proyecto plantea una redefinición de la inversión social que limitaría el presupuesto que los Gobiernos Autónomos Descentralizados destinan a programas sociales. De aprobarse esta reforma, los servicios gratuitos que actualmente brinda la Unidad de Bienestar Animal (UBA) a miles de quiteños y sus animales se verían seriamente reducidos.
Actualmente, el Municipio de Quito, a través de la UBA realiza en promedio 40.000 esterilizaciones gratuitas y 4.000 inspecciones al año. Estas cifras no son números aislados: representan miles de familias beneficiadas, barrios más seguros y una ciudad que decidió enfrentar de manera técnica y responsable la sobrepoblación animal.
Los principales afectados por esta reducción serían las familias de sectores populares, para quienes estos servicios gratuitos representan, en muchos casos, la única posibilidad de acceder a una esterilización, cuyo costo en el sector privado alcanza en promedio los USD 150, una barrera económica que profundiza la desigualdad y limita el acceso a la prevención en salud pública.
Reforma al COOTAD atenta contra la autonomía de gobiernos locales y los servicios que ofrecen
La inversión en servicios sociales es necesaria
Entre 2023 y 2025, las más de 127.213 esterilizaciones ejecutadas por la UBA permitieron prevenir el nacimiento de más de 1’148.000 crías de perros y gatos que, en gran parte, pudieron haber terminado en condición de abandono. Sin este servicio gratuito, la ciudad enfrentaría nuevamente un crecimiento acelerado de animales en situación de calle, con las consecuencias sociales y sanitarias que ello implica.
La reforma también afectaría otros servicios esenciales que hoy reciben los quiteños sin costo: atención de denuncias por maltrato animal, procesos de adopción responsable, campañas de sensibilización y control de plagas.
En la gestión del Alcalde Pabel Muñoz, más de 185.000 personas participaron en charlas de sensibilización impartidas por promotores de bienestar animal, que recorrieron 729 barrios prioritarios. Estos espacios han sido clave para fortalecer la tenencia responsable: paseos diarios, uso obligatorio de collar y traílla, socialización adecuada y prevención de conductas agresivas. El cambio cultural que hoy vive Quito podría frenarse abruptamente.
El escenario podría asemejarse al vivido durante la pandemia del COVID-19, cuando el abandono de animales de compañía aumentó considerablemente y la reproducción descontrolada se volvió evidente.
Reformas al Cootad perjudicarán a miles de beneficiarios de programas sociales
La reforma al COOTAD es también un riesgo para la salud pública.
Lo planteado por el Gobierno Nacional no solo pone en riesgo al bienestar animal, también es un asunto de salud pública. El incremento de animales sin tutor y en condición de calle eleva el riesgo de zoonosis (enfermedades transmitidas de animales a humanos), favorece la propagación de patógenos y puede incidir en la resistencia antimicrobiana.
Reducir el presupuesto destinado a estos programas implicaría limitar la contratación de médicos veterinarios, auxiliares, etólogos y demás profesionales que sostienen técnicamente este modelo. De nada serviría invertir en infraestructura si no se cuenta con el talento humano necesario para brindar atención a la ciudadanía.
Quito ha dado pasos firmes hacia una ciudad más responsable, solidaria y técnica en el manejo de la fauna urbana. Detener este proceso significaría retroceder años de trabajo articulado con la comunidad.
El bienestar animal no es un gasto: es una inversión social que protege la salud pública, fortalece la convivencia con los animales de compañía y mejora su calidad de vida.






