La estrategia de salud mental de Quito avanza en territorio en medio del debate por reformas al COOTAD
Quito, (Quito informa). – Frente al aumento de los problemas de salud mental y al impacto de la crisis social y económica, Quito decidió actuar. Desde 2023, el Municipio puso en marcha una política pública orientada a responder de forma directa a las necesidades de la ciudadanía, con servicios accesibles, presencia territorial y acciones preventivas sostenidas.
A partir del inicio de la alcaldía de Pabel Muñoz, la ciudad estructuró una red municipal de salud mental que articula atención presencial, teleconsulta psicológica, respuesta a emergencias y trabajo preventivo en barrios, escuelas y espacios públicos. Este modelo permite brindar acompañamiento oportuno y continuo, más allá de la atención clínica tradicional.
El despliegue de equipos especializados conformados por psicólogos y psiquiatras se refleja en la capacidad de atención alcanzada durante 2025, con más de 43 mil atenciones en salud mental en el Distrito Metropolitano de Quito. Las Unidades Metropolitanas de Salud Norte, Centro y Sur concentran la atención presencial, mientras que la teleconsulta psicológica y el servicio de emergencias articulado con el ECU 911 amplían la cobertura y reducen barreras de acceso.
El trabajo municipal tiene un énfasis especial en niñas, niños y adolescentes. A través de la Estrategia de Escuelas Saludables, el Municipio interviene en las unidades educativas municipales para identificar de manera temprana situaciones de malestar psicológico, violencia, consumo de sustancias y vulneración de derechos. La prevención del suicidio es otro eje prioritario.
En espacios públicos identificados como zonas de riesgo, como los puentes de Gualo y Chiche, el Municipio implementó medidas de señalización y protección. Estas acciones se complementan con la capacitación del personal operativo del Metro de Quito, para la identificación de señales de alerta y la activación de rutas de ayuda. La innovación digital acompaña este proceso. La aplicación móvil “¿Q+ve?”, dirigida a adolescentes y jóvenes, que permite realizar autoevaluaciones emocionales, acceder a recomendaciones prácticas y conectarse directamente con los servicios municipales de atención psicológica.
Sin embargo, este modelo enfrenta un contexto normativo que incide directamente en su sostenibilidad. El Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD) delimita las competencias de los gobiernos autónomos descentralizados, mientras que la rectoría del sistema de salud corresponde al nivel central del Estado. En ese marco, la continuidad y expansión de los servicios especializados de salud mental desde el ámbito municipal podrían verse condicionadas por la asignación de recursos y los mecanismos de coordinación interinstitucional.
En este escenario, el desafío no solo es ampliar la cobertura y fortalecer la atención comunitaria, sino garantizar que el marco competencial permita sostener un modelo que ya muestra resultados concretos en barrios, escuelas y espacios públicos. La consolidación de esta política pública dependerá, además de su impacto social, de cómo se articulen las responsabilidades entre el nivel central y el municipal para asegurar su continuidad en el tiempo.
LA SALUD EN DATOS
| Salud mental en Quito | Datos clave | |
| Indicador | Resultado |
| Inversión municipal en salud mental (2023–2025) | Más de USD 7,4 millones |
| Atenciones en salud mental en 2025 | 43.475 |
| Atenciones presenciales en Unidades Metropolitanas de Salud | 31.542 |
| Atenciones por teleconsulta psicológica y emergencias (ECU 911) | 11.933 |
| Adolescentes tamizados en UEM (2024–2025) | 6.363 |
| Docentes y profesionales DECE capacitados | 911 |
| Padres, madres y cuidadores capacitados | 835 |
| Actividades de promoción y prevención en 2025 | 1.558 |
| Personas beneficiadas en territorio | Más de 68.705 |
