La Canasta Esperanza combate el hambre y rescata alimentos del desperdicio
Quito, (Quito Informa). – Cada semana, productos que estaban en riesgo de terminar desechados encuentran un nuevo destino: la mesa de familias que enfrentan dificultades para cubrir su alimentación. La Canasta Esperanza, impulsada por el Municipio de Quito junto a comerciantes del Mercado Mayorista, se ha convertido en una alternativa concreta frente al hambre y al desperdicio de alimentos en la ciudad.
Con una nueva activación realizada este 24 de febrero, decenas de hogares recibieron frutas y verduras frescas aptas para el consumo humano, transformadas en canastas de entre 10 y 14 kilos. Lo que para algunos era excedente comercial, para otros representa la posibilidad de asegurar la comida de varios días.
“Esto nos ayuda muchísimo, sobre todo cuando hay niños en casa. Se siente que sí les importa la comunidad y esperamos que este apoyo no falte”, expresó Carla Breu, beneficiaria, mientras recibía la canasta con frutas y verduras que formarán parte de la alimentación de su familia durante los próximos días.
Como ella, decenas de personas acudieron a la jornada de entrega, donde productos aptos para el consumo humano encontraron un nuevo destino antes de convertirse en desperdicio.
La activación fue coordinada desde el eje social del Municipio, fortaleciendo el trabajo articulado con los comerciantes del Mercado Mayorista y el apoyo del Patronato San José, lo que permite que las donaciones lleguen de manera directa a quienes más lo necesitan.
Posteriormente, el secretario de Educación, Zadkiel Cárdenas, subrayó el proceso que se cumple cada semana para garantizar la entrega:
“Se recorren los diferentes pasillos y plataformas del Mercado Mayorista para recuperar productos que, aunque están en riesgo de ser desechados, se encuentran en buen estado. Con ellos se arman canastas de entre 10 y 14 kilos, y se entregan semanalmente entre 80 y 100 canastas desde hace aproximadamente un año y medio.”
Durante el evento también participó el gerente del Mercado Mayorista, Rossman Ramiro Camacho, quien resaltó el compromiso permanente de los comerciantes:
“Con nuestros 1.400 comerciantes vamos a brindar todo el apoyo necesario para cumplir esta labor. Estamos aportando con el respaldo logístico y humano para convertirnos en un pilar fundamental en el cumplimiento de esta gran meta.”
Por su parte, la directora del Patronato San José, Ruth Narváez, se refirió al contexto social que enfrentan muchas familias:
“La situación socioeconómica se ha visto afectada y hay hogares que, en ocasiones, no cuentan con los recursos para cubrir las tres comidas diarias. Este es un granito de arena que permitirá alimentar a quienes más lo necesitan. Invitamos a todos a sumarse con solidaridad y esperanza a esta iniciativa que hoy entregamos a las familias.”
En medio del debate nacional sobre la reforma al Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), algunas voces han advertido que los cambios en la estructura presupuestaria de los gobiernos locales podrían representar nuevos desafíos para la continuidad de programas sociales. En ese escenario, iniciativas como la Canasta Esperanza evidencian el impacto directo que tienen cuando la acción pública y la solidaridad ciudadana trabajan de la mano.





















