Para quienes aman bailar salsa, el punto de encuentro está en el Parque Gabriela Mistral cada domingo
Quito, (Quito Informa). – Son las 10h00 de un domingo cualquiera en el Parque Gabriela Mistral, en La Mariscal. El espacio público se activa desde lo colectivo: algunas personas caminan, otras conversan en las bancas y, en uno de los corredores, comienzan a aparecer los primeros parlantes, una carpa y una tela negra. Para quienes ya conocen la escena, es una señal: la salsa está por comenzar.
Lenin Saltos, a quien todos llaman “Lucky”, llega cada domingo desde Nayón con el mismo ritual y la misma convicción. Desde 2020, en medio de la incertidumbre de la pandemia por la COVID-19, decidió compartir su pasión por la salsa en este espacio público. Lo que empezó como un gesto sencillo, poner música y bailar, se transformó, con el paso de los años, en un punto de encuentro que hoy forma parte de la memoria viva del barrio.
A las 11h00, cuando suenan las primeras canciones, el parque cambia de ánimo. “Lucky” no reproduce música al azar: cada tema tiene una intención, un recuerdo, una invitación. Hay quienes se acercan tímidos, quienes miran desde lejos y quienes, sin pensarlo demasiado, se lanzan a la pista improvisada. Aquí nadie pregunta si se sabe bailar; basta con dejarse llevar.
Conforme avanza el día, la energía crece. Desde las 13h00, el espacio se llena de risas, pasos desordenados y abrazos entre personas que, muchas veces, no se conocían antes de este domingo. Vecinas y vecinos de La Mariscal, visitantes de otros sectores y curiosos ocasionales comparten el mismo ritmo. No hay reglas estrictas ni protagonismos: cada cuerpo encuentra su propio modo de habitar la música y el parque.
Cerca de las 15h00, la última canción se apaga. “Lucky” recoge con calma los parlantes, dobla la tela y observa el lugar que, horas antes, estaba lleno de movimiento. Para él, no se trata solo de bailar salsa, sino de demostrar que el espacio público puede ser un lugar de encuentro, cuidado y alegría. “Mientras haya música y ganas, aquí estaremos”, repite como una promesa.
La reactivación de La Mariscal es una apuesta colectiva. Desde la administración municipal, liderada por el alcalde Pabel Muñoz, se impulsa la recuperación del espacio público como un escenario para la convivencia. Iniciativas ciudadanas como Salsa en el Solar, acompañadas por la Administración Zonal, muestran que la vida del barrio se construye domingo a domingo, a ritmo de música, compromiso y comunidad.




