Conozca la historia de Lupo, un perro que vivía en un balcón y hoy inicia una nueva vida
- El can pasó de un balcón a un hogar responsable y amoroso
Quito (Quito Informa). – Lo que empezó como un caso de rescate por condiciones inadecuadas terminó en una historia exitosa de adopción responsable y segundas oportunidades. Lupo, el perro rescatado por la Unidad de Bienestar Animal (UBA) del Municipio de Quito, ya tiene un hogar definitivo y una familia que le brinda el cuidado y el cariño que siempre mereció.
Tras la intervención realizada en el sur de la ciudad, Lupo fue trasladado a uno de los centros de la UBA, donde fue esterilizado y se recuperó satisfactoriamente de la intervención quirúrgica, bajo supervisión médica veterinaria.
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La historia de Lupo se viralizó en redes sociales y fue difundida en noticieros de televisión, lo que permitió que muchas personas conocieran su situación. Fue a través de uno de estos espacios informativos que sus futuros tutores supieron de él.
Los interesados se comunicaron con la UBA para informarse sobre el proceso de adopción, los requisitos necesarios, entre ellos copia de la cédula de identidad, planilla de un servicio básico y una entrevista presencial.
Antes de conocer a su nueva familia, Lupo fue bañado y recibió un corte de pelo, lo que realzó su apariencia y dejó atrás las motas que tenía al momento del rescate. El encuentro se llevó a cabo en el CAVRAT Calderón, donde los adoptantes, una pareja de esposos, conocieron al can. Desde el primer momento, el perro se mostró cariñoso y confiado, acercándose de inmediato en una conexión que confirmó que se trataba del hogar adecuado.
Una adopción con historia
La motivación de esta adopción tiene un trasfondo especial: la pareja había compartido su vida durante 15 años con un perrito negro muy similar a Lupo, llamado Negrito, que falleció recientemente. Al ver la historia de este animal de compañía en televisión y notar el parecido con su anterior compañero, decidieron abrir nuevamente su hogar y su corazón, convencidos de darle una segunda oportunidad. En honor a ese vínculo, sus nuevos tutores decidieron llamarlo Negrito.
Hoy, Negrito pasó de vivir en un pequeño balcón a disfrutar de una casa con amplio terreno y espacios verdes. Tiene acceso al interior del hogar, una cama propia y el acompañamiento constante de una familia comprometida con su bienestar.
En tan solo una semana, la vida de Negrito cambió radicalmente, convirtiéndose en un ejemplo del impacto positivo del rescate, la denuncia ciudadana y la adopción responsable.
La UBA reitera su llamado a la ciudadanía a optar por la adopción. Las personas interesadas pueden acercarse a los CAVRAT Calderón (Panamericana Norte y Calle Las Semillas) y CAVRAT Quito Sur (Calle Francisco Fuentes y Gaspar Cujías), donde conocerán a los perros y gatos que esperan una familia.
Además, se recomienda visitar la página web de la UBA, donde está disponible el portafolio de adopción, con fotografías y una breve descripción de los animales de compañía que se encuentran listos para ser adoptados.


