Se debatió sobre los criterios de valoración del inventario de la arquitectura moderna

En el Auditorio del Centro de Arte Contemporáneo, la Unidad de Inventario del Instituto Metropolitano de Patrimonio, desarrolló el martes 17 de septiembre de 2019, el conversatorio denominado “Arquitectura Moderna del Distrito Metropolitano de Quito,” en el marco del desarrollo de actividades por el mes del patrimonio.

El objetivo de este conversatorio fue abrir un espacio de reflexión para definir los criterios de valoración que permitan realizar el inventario de Arquitectura Moderna de la ciudad. La Arquitecta, María Samaniego, miembro del Colegio de arquitectos y presidenta de DOCOMOMO Ecuador, indicó: “Desde el año 2017 el Colegio de Arquitectos tiene un interés continuo sobre temas de arquitectura moderna, por lo que se ha encaminado con fuertes objetivos de divulgación y discusión sobre este tema. Presentó los proyectos como el CAE visita; MIO y MAE; proyectos que tienen como objetivo acercar a la ciudadanía a la arquitectura con experiencias culturales y apropiación de la ciudad”

De este evento formaron parte delegaciones de las Facultades de Arquitectura de las Universidades: Central, Católica, Indoamérica, SEK y UDLA. Así también, delegados del Colegio de Arquitectos de Pichincha; Arquitectos Restauradores; autoridades del Ministerio de Cultura y Patrimonio, del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) y por la ciudadanía, asistieron representantes del Cabildo Quiteño.

Los temas tratados se convierten en un punto de partida para definir políticas y mecanismos alternativos para realizar una correcta conservación y gestión sobre el inventario de la arquitectura moderna, que permita al Municipio convertirse en un referente a nivel local.

“La arquitectura moderna, es considerada por primera vez en la Ley de Patrimonio, emitida en el 2016. En aquel entonces, se presentó la propuesta de una ficha de preselección y una de inventario, herramientas indispensables que contienen ocho criterios de valoración: campo cronológico, estado de conservación, valor social, técnico, funcional-utilitario, estético, ambiental y referencial.” explicó la arquitecta, Verónica Ludeña, funcionaria del IMP.

 

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