Municipio trabaja para recuperar los espacios públicos de la insalubridad

El Municipio de Quito, a través de la Secretaria Metropolitana de Salud, Fauna Urbana y la Administración Zona Manuela Sáenz (AZMS) desarrolla un proceso de control de plagas en los cinco sectores de la jurisdicción Centro, a fin de evitar enfermedades provocadas por la presencia de roedores.

En este mes, la Administración Zona Manuela Sáenz, con su Unidad de Salud, realizó en 24 puntos el control de plagas y desratización: Tres Manuelas, La Colmena, Letamendi y Cestaris, Ferruzola, Miraflores, sector San Juan, Tola Alta, Tola Baja, quebrada El Tejar, calle Mejía, calle Rita Lecumberry, la Loma Grande, parque El Cumandá, Balcón Colonial, calle Francisco Suárez, San Blas, escalinatas Ríos y Pichincha, san Juanito de Collacoto, entre otros.

La Unidad de Salud de la Administración Zonal Manuela Sáenz, trabaja en el control de plagas y desratización de los espacios públicos como: parques, quebradas, calles, escalinatas, y espacios verdes, de forma continua, la mayoría se realizan en atención a las denuncias que reportan los ciudadanos al cabildo.

Patricia Quiguiri, presidenta del barrio Balcón Colonial, conjuntamente con sus vecinos realizaron la gestión de varios pedidos al Municipio, entre ellos el control de plagas, que se efectuó luego de la realización de tres mingas de limpieza de bordillos, escalinatas, y quebradas que se encontraban llenas de maleza y basura.

Durante el proceso, el técnico en Salud, Alex Medina, que realiza la colocación de los cebos, informó que para sensibilizarles en el control de plagas y fauna urbana, se recomendó a los moradores, el control pasivo de plagas con la limpieza y el corte de césped, cubrir los orificios que puedan servir de escondites o madrigueras.

Según el técnico en salud; el control activo de plagas, consiste en la colocación del producto en espacios públicos, en los puntos que se identifica la presencia de roedores. Posteriormente se efectúa la colocación de los cebos en los lugares requeridos. Explicó que el producto es colocado en sitios ocultos, a fin de evitar que otros animales como perros o gatos puedan encontrarlo e ingerirlo.

Los Comités de Gestión, dirigentes barriales y ciudadanía en general son parte activa del proceso en el que se identifican los puntos principales de la presencia de los roedores, que generalmente son quebradas, terrenos baldíos, parques y focos de infección con basura acumulada.

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