Equipo especializado detecta fugas de agua en Quito

  • El 80% de las fugas son en conexiones domiciliarias y el 20% en tubería matriz
  • En 2020, el índice de agua no contabilizada de Quito fue del 28,07%, un indicador que está por debajo de la media registrado en la región, que bordea el 40.8%

¿Su factura de agua potable refleja un repentino incremento? Lo primero que debe hacer es revisar si existen fugas visibles en sus conexiones internas y repararlas de inmediato, para evitar que el desperdicio afecte, principalmente, a su bolsillo. Con el goteo se desperdician 24 litros al día y 8760 litros de agua anuales, lo cual repercute en el costo de la factura mensual.

Pero, hay fugas que no son visibles y que requieren equipos especializados que permiten su detección. En la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps-Agua de Quito) existe personal especializado en la detección de fugas tanto públicas como privadas.

Cada día dos equipos técnicos compuestos por cinco personas recorren la ciudad para identificar las fugas que son de dos tipos: las que se produce en las redes que atraviesan la ciudad y que son competencia de Epmaps y las que se generan en las conexiones internas de una vivienda.

Agua de Quito tiene la responsabilidad de reparar las fugas en toda la tubería pública hasta antes del medidor de cada usuario. En el caso de las roturas de tubería visibles, las cuadrillas de reparaciones van directo al lugar y realizan su trabajo; pero cuando la fuga es profunda o no es visible interviene el equipo de detección de fugas.

Habitualmente, recorren los sectores hidráulicos realizando una investigación sistemática para la identificación y posterior reparación. El 80% de las fugas son en conexiones domiciliarias y el 20% en tubería matriz.

Pero, si la rotura no visible se registra en el interior del domicilio, el propietario puede solicitar el servicio a Epmaps, cuyo costo se cargará a la factura. En este caso, las cuadrillas visitan los domicilios o conjuntos habitacionales de acuerdo con una programación según las solicitudes ingresadas.

Para descubrir el origen de la fuga, el equipo técnico trabaja con herramientas acústicas especializadas como la varilla, el geófono electrónico y el correlador con sensores, todos tienen un micrófono que amplifican el sonido y hacen contacto con el exterior. Cada uno se utiliza de acuerdo con la dificultad que represente la fuga.  En ocasiones debido al ruido del tránsito vehicular, los trabajos se realizan en la noche.

“Los aparatos acústicos captan el sonido y lo amplifican. Mientras uno se va acercando, el ruido se hace más agudo, más intenso. Pero el ruido no es el determinante sino la experiencia del técnico”, explicó Carlos Simbaña, supervisor de mantenimiento de la Unidad de Pérdidas Físicas de Epmaps.

Una fuga considerada pequeña representa un litro por minuto y al mes eso representa 42 mil litros al mes. “Detectar esa fuga y que se repare, nos permiten controlar el desperdicio y llegar con más agua a los quiteños, eso es lo que nos da satisfacción frente al trabajo que hacemos”, indicó al hacer un llamado a la ciudadanía para que reporte las fugas visibles en todo el DMQ.

 

 

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