Entre cábalas y esperanza: quiteñas y quiteños se preparan para recibir el Año Nuevo

  • Las costumbres de fin de año siguen marcando la manera en que las quiteñas y quiteños despiden un ciclo y dan la bienvenida al que comienza.

Quito, (Quito Informa). – El fin de año llega cargado de emociones con distintos matices, agradecimientos y expectativas por lo que vendrá. En medio de celebraciones familiares a ritmo de clásicos como «Yo no olvido al Año Viejo» y encuentros con amigas y amigos, esos ‘panas’ que nos acompañaron durante todo el año, las cábalas y tradiciones vuelven a tomar protagonismo como una forma de cerrar ciclos y proyectar deseos de bienestar, amor y prosperidad para el año nuevo. Las tradicionales ‘viudas’, que cada año son protagonistas en las calles de la ciudad, le ponen el toque al día.

Le invitamos a leer: AMT intensifica controles por estado de embriaguez para prevenir siniestros de tránsito este 31 de diciembre

Los rituales transmitidos de generación en generación no solo reflejan creencias populares, sino que fortalecen la identidad cultural y crean momentos de encuentro. En los barrios, hogares y espacios de la ciudad, cada acto se convierte en un anhelo de días mejores, de esperanza y optimismo.

“Quememos todo lo malo del año que termina y, si quieren, acompañarlo con alguna cábala: ponerse algo amarillo, comer las doce uvas o dar la vuelta a la cuadra con la maleta, porque esas también son tradiciones que nos ayudan a recibir un nuevo año con bienestar y optimismo», dijo el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, en una de sus últimas intervenciones.

Destacó el valor de mantener vivas las tradiciones populares como una forma de despedir el año e invitó a la ciudadanía a cerrar el ciclo dejando atrás lo negativo y proyectando buenos deseos para la ciudad y el país en este nuevo año:

Las cábalas más tradicionales para recibir el año nuevo:

  • La quema del Año Viejo: Representa dejar atrás lo negativo, despedir lo vivido y abrir espacio para nuevas oportunidades.
  • La vuelta a la cuadra con maletas: Una expresión festiva del deseo de viajar y descubrir nuevos destinos.
  • Baños energéticos con plantas medicinales: Ruda, romero o albahaca son usadas para limpiar energías y atraer armonía.
  • El billete en el zapato: Un gesto simbólico para invocar abundancia y estabilidad económica.
  • Velas de colores: Cada tono tiene una intención: protección, salud, amor, paz o bienestar.
  • Las 12 uvas: Un deseo por cada mes del año, marcando metas y anhelos personales.
  • Prendas de colores:
    • Rojo, para atraer amor y pasión.
    • Amarillo, como símbolo de prosperidad y abundancia.

Desfiles en el Norte y Sur de la ciudad

El miércoles 31 de diciembre, de 11h00 a 18h00, Quito celebrará el Festival de Fin de Año en dos puntos de la ciudad:

  • Norte, sobre la avenida Amazonas (sector Naciones Unidas),
  • Sur, en la avenida Teniente Hugo Ortíz, a la altura de la Tribuna del Sur.

En ambos espacios se desarrollará el tradicional Concurso de Años Viejos, con 24 participantes que recibirán incentivos económicos y premios por los mejores monigotes, además de la lectura de testamentos y conciertos musicales en vivo. La jornada también contará con plazas temáticas de integración, entre ellas una plaza para niños con actividades lúdicas y concursos de disfraces, la Plaza Fiesta con coreografías, DJ y venta de productos, y la Plaza de los Ritos, dedicada a limpias rituales y artículos cabalísticos.

Celebrar sin humo ni ruido: un llamado a cuidar la salud y el entorno

La Secretaría de Ambiente, el Cuerpo de Bomberos de Quito y la Unidad de Bienestar Animal (UBA) exhortan a la ciudadanía a reducir el uso de pirotecnia y celebrar de manera responsable. El ruido excesivo puede afectar gravemente a animales de compañía, personas adultas mayores, bebés y niñas y niños con trastornos del espectro autista, además de incrementar el riesgo de accidentes e incendios. Las autoridades recomiendan no permitir que menores de edad manipulen pirotecnia, evitar artificios de trayectoria incierta y abstenerse de quemar monigotes en la vía pública, ya que el calor daña el asfalto y puede provocar emergencias, especialmente durante el veranillo.

En este contexto, Bomberos de Quito impulsa la campaña “Vive tradiciones, no emergencias”, mientras que la UBA promueve “Celebrar, sin lastimar”, orientadas a generar conciencia sobre los impactos del uso indiscriminado de pirotecnia. Los estruendos pueden causar estrés, crisis de ansiedad, alteraciones cardiovasculares y efectos emocionales a largo plazo tanto en animales como en personas en situación de vulnerabilidad. Por ello, se invita a optar por alternativas seguras como la pirotecnia fría, luces LED y actividades comunitarias sin ruido, promoviendo celebraciones empáticas que prioricen la salud, el bienestar y la convivencia.

Más allá de los rituales, estas tradiciones invitan a la reflexión colectiva: reconocer lo aprendido, agradecer lo vivido y proyectar un futuro con optimismo. Son un recordatorio de que cada cierre trae consigo la posibilidad de comenzar de nuevo, con energía renovada y objetivos claros.

Quito despide el año entre símbolos, memoria y esperanza, reafirmando que el verdadero significado de estas fechas está en la unión, la gratitud y la voluntad de construir, desde lo cotidiano, un mejor mañana para todos.