Las iglesias de Perucho y El Consuelo reciben atención para proteger su historia y patrimonio

  • El Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) ejecuta labores de intervención en estos espacios patrimoniales.

Quito (Quito Informa). – Dos templos construidos a finales del siglo XVII y principios de XVIII se encuentran en un proceso de salvaguarda de su legado histórico y patrimonial. Los trabajos realizados por el Municipio de Quito, mediante el IMP tienen un plazo de ejecución de 120 días y el presupuesto es de cerca de USD 300 mil para recuperar estos dos referentes arquitectónicos.

Le puede interesar: Jóvenes de la Unidad Educativa Municipal Sucre mantienen viva la tradición del ecuavoley con extracurriculares gratuitos

Estas labores permiten conservar y proteger los bienes inmuebles de interés patrimonial, inventariados o ubicados en áreas históricas. Es el caso de la capilla El Consuelo en el sector Itchimbía (centro) y la Iglesia de Perucho (parroquia rural).

Capilla El Consuelo
Ubicada en el sector de La Alameda (Valparaíso y Sodiro), cuyo origen se remonta a finales del siglo XVII. La edificación responde a un modelo de barrio, con una estructura modesta que refleja la religiosidad cotidiana de las comunidades quiteñas. Su composición es sencilla y se desarrolla arquitectónicamente en una sola nave central, al fondo de la cual se levanta un retablo cubierto de pan de oro y enmarcando una pintura mural que representa a la Virgen del Rosario.

Esta edificación enfrentaba graves problemas de humedad, deterioro en las cabezas de muro y en piezas de su estructura de madera. Por ello, se trabaja en la intervención integral de su cubierta, muros, incluyendo el reemplazo del cielo raso. Subsanación de humedades, arreglo de pisos, carpintería en madera, protecciones metálicas e instalaciones eléctricas.

Iglesia de Perucho
Levantada entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, constituye un referente arquitectónico por el predominio de madera propia de la zona, en la mayoría de sus elementos. Posee un sistema constructivo tradicional, combina mampostería de adobe y estructura de madera que sostiene la cubierta.

El templo presentaba daños derivados de la acción de xilófagos (insectos) que comprometían la estabilidad de sus componentes, agravadas por las condiciones climáticas del entorno. A esto se sumó el desgaste de acabados (pisos, paredes, cielo raso, estructura) producto del uso cotidiano; así como la afectación en retablos debido al envejecimiento de sus materiales, junto con otros detalles que amenazaban su conservación.

La intervención integral que se ejecuta está orientada a mitigar los daños y garantizar la permanencia de este inmueble, de carácter único y excepcional.

Así, el Municipio de Quito preserva el patrimonio de la ciudad más linda del mundo, para que nuevas generaciones, feligreses y turistas nacionales y extranjeros disfruten de estas joyas arquitectónicas.