Lluvias en las laderas del Pichincha alcanzan su nivel más alto en 23 años, según monitoreo de Epmaps
Quito (Quito Informa). – Las lluvias en las laderas del Pichincha durante los primeros meses de 2026 se ubican en niveles históricos, según los datos de monitoreo de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps–Agua de Quito).
De acuerdo con los registros de la estación Cruz Loma, hasta el 11 de marzo, la precipitación acumulada alcanzó el valor más alto en los últimos 23 años, superando incluso a 2025 y ubicándose como el año más lluvioso de la historia. En lo que va del año, ha llovido 775 milímetros, es decir, 75 mm más que en 2025.
Enero y febrero de 2026 se caracterizaron por la gran cantidad de lluvia, éste último con mucha más intensidad, especialmente en la ladera occidental, donde se encuentran varias de las quebradas que descienden a Quito.
Monitoreo permanente del clima y del agua
La Red Hidrometeorológica de Epmaps es considerada la más robusta del país. Cuenta con 100 estaciones distribuidas estratégicamente para monitorear el comportamiento del clima y del agua. De ese total, 23 estaciones son climatológicas, 26 hidrológicas y 51 pluviométricas (para medir la cantidad de lluvia).
El 54% de las estaciones transmiten información en tiempo real y actualizaciones cada 5 minutos. El sistema cuenta también con 150 puntos de aforo de ríos y 40 pozos de monitoreo de agua subterránea que mide de forma precisa el comportamiento del líquido vital.
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Datos para anticipar los riesgos
Toda esta información se integra en la Plataforma CLIMÁTICA, una herramienta tecnológica que permite observar, analizar y comprender el comportamiento del clima y del agua en el DMQ.
A través de esta plataforma se monitorea en tiempo real las variables hidrometeorológicas, genera análisis especializados y emite reportes técnicos, lo que permite contar con información confiable para investigadores y, especialmente, para la toma de decisiones.
Gracias a este sistema, el Municipio de Quito puede emitir alertas por lluvias intensas, prevenir inundaciones, anticipar posibles deslizamientos y planificar el uso del agua en periodos de sequía para proteger a la ciudad y sus habitantes de los desastres.
