Quito reduce el embarazo adolescente y recoge voces juveniles para reforzar la salud sexual
- Un estudio con 133 jóvenes evidencia brechas en educación e información y orienta nuevas acciones del Municipio de Quito.
Quito, (Quito Informa). – En Quito, los casos de embarazo adolescente en las Unidades Educativas Municipales se redujeron en un 50 %, al pasar de 28 en el periodo 2023–2024 a 14 en 2024–2025. La vicealcaldesa, Fernanda Racines, señaló que este resultado permite avanzar hacia una política pública que consolide la educación sexual integral en todo el cantón.
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Destacó que los hallazgos del estudio ayudan a comprender mejor las causas detrás de problemáticas como el embarazo adolescente y a plantear soluciones concretas. Añadió que el objetivo es replicar estos resultados mediante una ordenanza que fortalezca la educación sexual integral en las aulas. “Hablar de sexualidad es hablar de libertad. Es la libertad de decidir sobre tu propia vida, tu cuerpo y tu futuro”, afirmó.
En este contexto, el Municipio de Quito presentó el Estudio de Percepciones sobre Salud Sexual y Reproductiva de Adolescentes de 10 a 19 años del Distrito Metropolitano de Quito (DMQ) 2025, con asistencia técnica de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS). La investigación recoge las vivencias, percepciones y significados que las y los adolescentes construyen en torno a su sexualidad.
El estudio se desarrolló entre julio y septiembre de 2025 mediante una metodología cualitativa. Participaron 133 adolescentes, organizados en 28 grupos en las 10 administraciones zonales, quienes compartieron sus experiencias en talleres y entrevistas.
Por su parte, el secretario de Salud, Carlos Carvajal, enfatizó el valor del estudio como base para la toma de decisiones: “Este estudio nos da evidencia concreta y, a partir de estos resultados, vamos a poder mejorar y focalizar la política pública en salud sexual y reproductiva”. Añadió que estos insumos son clave para fortalecer las acciones que impulsa el Municipio en este ámbito.
Entre los principales hallazgos, las y los adolescentes señalan que no encuentran en adultos o instituciones espacios seguros para hablar de sexualidad, por lo que recurren a internet y a sus pares, donde la información no siempre es confiable. También se evidencia que en las relaciones de pareja se normalizan prácticas como los celos, el control o la dependencia emocional, lo que dificulta identificar situaciones de violencia.
A esto se suma que, aunque existe conocimiento sobre métodos anticonceptivos, persisten mitos y barreras para su uso, mientras que las infecciones de transmisión sexual no siempre se perciben como un riesgo cercano. Asimismo, la maternidad y paternidad adolescente se reconocen como experiencias que transforman la vida, muchas veces de forma no planificada.
En conjunto, estos resultados evidencian la influencia de normas de género y desigualdades sociales en la vivencia de la salud sexual y reproductiva en la adolescencia. Como parte de este contexto, el Municipio reportó 62.966 atenciones a adolescentes en 2024 y 65.566 hasta octubre de 2025 en las Unidades Metropolitanas de Salud (UMS). Además, 2.323 adolescentes participaron en procesos de Educación Integral de la Sexualidad y 802 se formaron como líderes y lideresas en salud sexual y reproductiva.
En Quito, hablar de salud sexual y reproductiva en la adolescencia ya no parte del miedo o de creencias, sino de las vivencias y sentires de las y los propios adolescentes en torno a su sexualidad.

