Nueva ordenanza abre oportunidades para la actividad productiva y el desarrollo económico en La Mariscal
Quito (Quito Informa). – Tras la aprobación unánime de la ordenanza para reactivar La Mariscal, los moradores y dueños de negocios ubicados en este sector destacan la oportunidad de impulsar la actividad productiva, recuperar la residencialidad y promover el uso adecuado del espacio público.
Jorge Muñoz, asambleísta metropolitano representante de la parroquia La Mariscal, destacó que esta ordenanza responde a un anhelo de la comunidad. “Es un sueño largamente esperado para que La Mariscal vuelva a ser un espacio digno, donde se pueda transitar libremente y que sea un sitio estratégico para toda la ciudadanía”, señaló.
Recordó que el barrio atravesó un proceso de deterioro que afectó directamente la convivencia y la permanencia de los vecinos, pero que ahora ya se trabaja con los actores locales para reactivar el sector. “Estamos haciendo mesas de socialización conjuntamente con todos los propietarios de los diferentes predios que tenemos en el sector”, y añadió que se impulsan iniciativas productivas y culturales: “Estamos reactivando La Mariscal, haciendo una serie de emprendimientos y también de cultura, de tal forma que nos estamos apoderando de los espacios públicos”.
Desde el sector productivo, Jorge Naranjo, representante legal del hotel ‘The Place’, expresó su satisfacción por la decisión del Concejo Metropolitano. “Estamos muy contentos y muy agradecidos con el señor alcalde y con todos los señores concejales, porque lo que acabamos de ver fue algo bastante importante, la unanimidad en la toma de decisión”, manifestó.
Para Naranjo, la ordenanza permitirá ordenar las actividades económicas y generar nuevas oportunidades de desarrollo. “Vemos súper claro el panorama de crecimiento en toda la zona y también en todo lo que puede significar que determinado tipo de negocios vayan a cumplir con una nueva normativa”, afirmó. En ese sentido, resaltó la posibilidad de diversificar la oferta comercial: “Se puede generar otro tipo de negocios que van a generar un polo de crecimiento y desarrollo bastante grande, como restaurantes, cafeterías, tiendas, academias de danza, enfocados en el tema de arte y cultura”.
La visión desde la residencia también apunta a una transformación integral del barrio. Susana Portero, residente del lugar, valoró el proceso participativo que derivó en la aprobación de la ordenanza. “Estoy muy agradecida, tanto por la Comisión Municipal cuanto por mis vecinos que han aportado muchas ideas y sobre todo porque sí nos han dado la importancia necesaria para este sector”, expresó.
Portero subrayó que la normativa permitirá evaluar y ajustar los procesos conforme avance su aplicación. “Me gusta una cosa de la ordenanza: es bastante flexible, porque necesitamos ver y evaluar cómo van los procesos y sobre esos procesos ir haciendo las modificaciones”, señaló. En cuanto a las expectativas vecinales, fue enfática: “A mí lo que más me interesa es que haya residencialidad. No me interesa que la gente se siga yendo del área”, recalcó.
Asimismo, manifestó que la reactivación debe ir más allá del entretenimiento nocturno. “Necesitamos que haya nuevos polos de desarrollo, nuevos polos de comercio, no solamente que sean los bares y discotecas. Necesitamos lugares decentes, lugares de calidad más que cantidad”, afirmó.
Finalmente, coincidió en que el éxito de la ordenanza dependerá del trabajo conjunto. “No son solamente los del municipio los que tienen que actuar, tiene que actuar la ciudadanía”, concluyó.
Con esta ordenanza, La Mariscal se proyecta como un barrio donde la actividad productiva, la vida residencial y el uso responsable del espacio público convivan de manera armónica, consolidando su recuperación como uno de los sectores más representativos y dinámicos de Quito.
