Bomberos de Quito atendieron tres emergencias en montaña en menos de una semana

Quito, (Quito Informa). – En menos de una semana, ocho personas tuvieron que ser auxiliadas en las montañas de Quito. La tarde y noche del 2 de marzo, dos adultos se desorientaron en el cráter del Guagua Pichincha, mientras que dos jóvenes se extraviaron en Cruz Loma. Días antes, el 28 de febrero, cuatro jóvenes quedaron atrapados en la cumbre del Rucu Pichincha sin poder descender. En los tres casos, la intervención del Cuerpo de Bomberos de Quito evitó que las emergencias escalaran a consecuencias mayores.

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Una alerta activó el operativo en Cruz Loma, en una de las rutas hacia el Teleférico de Quito. Equipos de rescate en montaña localizaron a los dos jóvenes extraviados durante la noche; tras evaluarlos en el sitio y constatar que estaban estables, ejecutaron su descenso seguro.

Horas después, cerca de las 18h00, se reportó a dos adultos desorientados en el cráter del Guagua Pichincha. La neblina, la llovizna y los fuertes vientos complicaron su retorno. Durante la búsqueda, los excursionistas cambiaban constantemente de ubicación, lo que dificultó su localización. La presencia de quebradas, pendientes pronunciadas y visibilidad reducida obligó a replantear la estrategia en varias ocasiones, con dos grupos avanzando por distintos frentes y apoyo de drones para rastreo aéreo. Los encontraron al mediodía del día siguiente con signos de deshidratación y debilidad. Recibieron asistencia en el lugar y posteriormente iniciaron el descenso acompañados por los rescatistas.

El 28 de febrero, la emergencia movilizó a los equipos hasta la cumbre del Rucu Pichincha. Cuatro jóvenes, tres de 20 años y una de 18, no podían descender y uno presentaba una lesión muscular. El personal especializado ascendió, lo estabilizó y realizó el descenso controlado. Ya en zona segura, los cuatro recibieron atención pre hospitalaria y regresaron a sus hogares.

Los episodios reflejan un patrón que se repite en las elevaciones que rodean la capital, muchas de ellas por encima de los 4.000 metros de altitud. La neblina repentina, las bajas temperaturas y los descensos exigentes se vuelven más complejos al caer la tarde.

Recomendaciones para evitar emergencias

Ante el aumento de incidentes, se reitera medidas clave para quienes planean excursiones:

  • Iniciar el ascenso en horas de la mañana.
  • Revisar el pronóstico del clima antes de salir.
  • Informar a un familiar o amigo sobre la ruta y el tiempo estimado de regreso.
  • Llevar ropa térmica e impermeable, linterna y batería externa.
  • No apartarse de senderos señalizados.
  • Evitar ascender solos y evaluar el estado físico propio y del grupo.
  • Acudir con guías especializados en alta montaña, especialmente si no se conoce la ruta o no se tiene experiencia previa.

Los casos dejan una advertencia clara: la popularidad del senderismo en Quito crece al mismo ritmo que los rescates. Disfrutar de las cumbres implica preparación y responsabilidad. En la alta montaña, una decisión a tiempo puede evitar que la aventura termine en una operación de emergencia.

Si se encuentra en una situación de extravío, lesión o riesgo en zonas montañosas, llame de inmediato al 9- 1- 1.