La Ruta Escondida abre las puertas a la ciudadanía en este feriado

Para este feriado, la Ruta Escondida es una excelente alternativa turística pues está llena de tradición, riqueza gastronómica y atractivos naturales. Está conformada por las parroquias de Puéllaro, Perucho, Chavezpamba, Atahualpa y San José de Minas.

La parroquia de Puéllaro marca el inicio de la Ruta Escondida. Se encuentra a aproximadamente 32 kms desde San Antonio de Pichincha. Se la conoce como el “Jardín Frutal del Ecuador”. Entre sus productos se destaca la chirimoya, el aguacate, el pan de camote y mandarina.

Sus dos iglesias forman parte del patrimonio cultural del DMQ y han sido restauradas por la actual administración municipal. La iglesia antigua opera desde 1850 y está hecha en barro, madera y teja. Por su parte, la iglesia nueva, como la denominan, empezó su construcción en 1929. Más de un 85% es de piedra y se construyó a base de mingas durante más de 30 años.

Un personaje muy particular de esta parroquia es el animero, el cual hace una novena a las almas. Durante nueve noches antes del Día de los Difuntos, él va a medianoche al cementerio y saca las almas a rezos. Hace un paseo por las principales calles de la parroquia proclamando un Padre Nuestro y un Ave María por las benditas almas del purgatorio. Tiene más de 85 años y todavía realiza esta tradición que se remonta a la época colonial.

A continuación está Perucho, la parroquia más antigua de la Norcentralidad. Se caracteriza por su iglesia construida con madera la misma que tiene casi 400 años de antigüedad. Se destaca la producción de mandarina y sus derivados como el vino, mermelada, caramelos, compotas. Su platillo estrella es el sancocho peruchano el cual contiene carne de cerdo.

Luego sigue Chavezpamba. Allí se puede visitar su parque central e iglesia así como el mirador natural de Piltaquí desde el cual se vislumbra las cinco parroquias norcentrales. También hay el mirador “La Loma de la Cruz”, que está junto al camposanto y a unas escalinatas, construidas por la Municipalidad, que adornan la parroquia. Desde este punto se puede observar la grandeza de la zona. Su producto destacado es el camote.

Siguiendo por la ruta se llega a Atahualpa, parroquia principalmente ganadera. Sus productos lácteos son apetecidos y consumidos por toda la comunidad y por turistas también. La mayor parte de la producción de leche se comercializa y entrega a una multinacional.

Otro de sus principales atractivos es su plaza central con su iglesia que fue construida en 1932 y su cementerio cuyo diseño se asemeja al campo santo de Tulcán. Los turistas también pueden visitar sus cascadas, entre ellas la denominada El Cucho, el bosque protector primario del cerro Fuya Fuya y el sendero que conduce hasta las lagunas de Mojanda.

La última parroquia de la Ruta Escondida y una de las parroquias más grandes de todo el DMQ es San José de Minas. Cuenta con extensas áreas verdes, bosques protegidos, fincas, hosterías y una gastronomía única a base de granos. Entre sus principales productos están la zanahoria blanca y el morochillo.

BOLETÍN  2860

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