Proyecto ambiental ‘Sucre Verde’

La Unidad Educativa Municipal Antonio José de Sucre, ubicada en el centro histórico de Quito, fortalece su proyecto ambiental, ahora con la implementación de huertos hidropónicos.

Bajo la consigna de desarrollar espacios donde los estudiantes puedan conectarse con la naturaleza y potenciar en ellos el cuidado y respeto del entorno natural, la institución implementó un proyecto que tiene la finalidad optimizar y trasformar patios y pasillos, que no estaban siendo utilizados, para convertirlos en espacios donde coloridas macetas con flores y frutos alegran cada bloque.

También el huerto institucional recibe el cuidado de todos los mariscalinos, quienes cultivan y consumen en su propia institución varios de los productos orgánicos que produce, tales como: lechugas, apios, frutillas, tomates, rábanos, cilantro, entre otros.

Miriam Guerrero, rectora encargada de la institución, indicó: “Me emociona ver que la Sucre se va convirtiendo en un lugar con espacios verdes, observar solamente cemento era triste. Hoy estamos con las diferentes áreas, matutina y vespertina, encaminadas en tener muchísimas plantas. Rincones abandonados fueron trabajados por niños, jóvenes y docentes para ver una Sucre donde se ama la naturaleza y los estudiantes sientan la emoción de cuidar sus plantas, tanto aquí como en sus casas.”

Añadió: “El estar aquí en el Centro Histórico nos motiva a ayudar a los demás, para tener un ambiente más sano y un aire más puro, por ello motivamos siempre este trabajo que involucra a los padres de familia, quienes aportan en este proceso, con mucho cariño, desde sus hogares, los cuales muchas veces tampoco cuentan con espacios verdes, pero con estas iniciativas e ideas se han inspirado, para adecuar áreas para poder sembrar en sus casas”.

Marco Chalá, Jorge Briones y otros docentes más encabezan esta actividad y coordinan la participación de los estudiantes, dentro de la cátedra de Ciencias Naturales, quienes acuden una vez por semana con sus respectivos paralelos para sembrar, cuidar, eliminar hierbas, abastecer de agua a los invernaderos y al sistema de cultivo hidropónico.

Los maestros iniciaron, con mucho orgullo, el proceso de transformación que varios lugares han tenido. “Hemos recuperado áreas que ahora son el disfrute de los alumnos y el escenario perfecto para su contacto con la naturaleza, pese a que no contamos con áreas verdes, le estamos ganando la batalla al cemento”, manifestó Chalá.

Adicionalmente, los estudiantes elaboran su propio compost o abono natural, con el cual aportan nutricionalmente a las plantas ornamentales, vegetales y frutales.

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