Conversatorio virtual de los Miradores del Centro Histórico de Quito

Un conversatorio virtual, organizado por la Unidad de Cultura de la Administración Zona Centro, Manuela Sáenz, (AZMS), para conocer los Miradores del Centro Histórico de Quito, se llevó a cabo por Facebook live, la noche de ayer, con la participación de gestores culturales de los barrios: San Juan, La Libertad, Itchimbía, El Panecillo y Guápulo.

El moderador Hernán Torres, inició la presentación del conversatorio con un breve perfil de El Panecillo, que se encuentra al costado sur del Centro Histórico. Indicó que la forma de pan que tiene, divide a Quito e dos, norte y sur, aquí se erige la Virgen de El Panecillo, desde donde se observan los picos de la cordillera de los Andes, es el mirador más visitado de la ciudad, aseguró., por lo que invitó que quienes no lo conozcan, lo visiten. Seguidamente dio paso a los expositores de los diferentes barrios donde cuentan con miradores.

Manuel Moya Cevallos, habitante de San Juan, informó que por 1990, el Comité Central vio la necesidad de diversificar su accionar y de tratar no solo de obras, sino de otras actividades como el tema cultural. Allí analizan la historia de San Juan y descubren que es la Loma de Huaynacaury, denominada así en homenaje al Dios Huaynacaury.

Conocieron que en la calle Benalcázar estaba ubicado el lugar sagrado para hacer rituales a los dioses; sobre ese templo se edificó la iglesia de San Juan Bautista y luego el Convento de las Madres Agustinas, ubicado en la calle Benalcázar y Galápagos, hoy es un hermoso mirador, ya que desde allí se ve el Centro de la capital. “Somos un barrio privilegiado porque tenemos una vista hacia el norte, centro y sur, a todos los puntos de la ciudad.

Destacó a su barrio como un sitio histórico y emblemático, informó que desde la Matovelle, se disfruta el Centro Histórico y el Itchimbía, desde el Centro de Arte Contemporáneo, la mirada es hacia el norte de Quito. El Mirador de la Independencia nos permite apreciar la parte norte y centro de la capital, manifestó.

Si nos ubicamos en la calle Carchi, apreciaremos el barrio El Placer, El Panecillo, toda una vista hacia el sur de la ciudad. Desde la esquina de los motes de San Juan en la calle Nicaragua y Riofrío se ve a Miraflores, la Universidad Central; es decir desde el ángulo que nos ubiquemos, podemos mirar a dónde deseemos; pero nos falta una mejor promoción y organización, para sacar provecho del turismo en nuestro barrio, expresó Manuel Moya.

Guadalupe Panchi, gestora cultural de La Colmena Libertad, informó que “La Libertad, es para su barrio el eje de la terraza de Quito, porque desde allí se pueden observar, en un ángulo completo a Quito, la cadena de volcanes, el ramero del Centro Histórico, el norte e inclusive los valles, es uno de los pocos espacios en la ciudad que tienen esa espectacular mirada”.

Además, La Libertad, es el único punto de la ciudad donde se encuentra un Museo en el lugar exacto donde ocurrió un hecho histórico, al que se puede acceder por la av. De los Libertadores y desde el barrio Nueva Aurora. Quienes gusten de caminar también pueden llegar a la Ruta de los Vientos, un espacio construido por la Alcaldía, solicitado por la comunidad. Se llama así, porque ahí hay una caseta, con una roseta de los vientos y se denomina el Mirador de la Rosa de los Vientos, que puede ser visitada todos los días de 09:00 a 12:00, lo importante es ir acompañado con el equipo de gestores culturales de la Colmena Colectivo Chaquiñan UIO. Mayor información al 0996800637.

Itchimbía es el único mirador que ofrece una vista de 360 grados de Quito, aseguró Fernanda Revelo. “Vivir en este lugar es recrear un ambiente lleno de misterios, con leyendas, en las casas altas, llenas de flores, casas antiguas, misteriosas, al crecer aquí, jugábamos a investigábamos, nos divertíamos”, asegura la habitante del sector.

“Nos enteramos que aquí habitó Jacinto Jijón y Caamaño el primer alcalde de Quito; encontramos que habían rastros antes de los Incas, los Caras, los Panzaleos, la montaña tiene variedad, y relación con animales sagrados, tiene forma de un colibrí, es el primer parque biodiverso de Quito. Tiene que ver cómo los antiguos se relacionaban con los astros, observatorio, era un centro de sabiduría andina. La Primera botica de Quito, por la diversidad de flora que existía, incluso en torno a eso se armaron leyendas como, cuando los niños jugaban, se enredaban en las plantas y decían que el parque era una bruja que les agarraba, cosas así.

Por su parte, Guadalupe Vera, vecina de Guápulo, destacó la belleza de su barrio, tanto en su aspecto cultural como natural. “Tiene espacios naturales con historia”, aseveró. Habló del sector de la chacra, un espacio recuperado gracias a la intervención municipal, recordó que en sector había un espacio de agua, que abasteció a Quito por muchos años, el sector Waysayacu, cerca del Río Machángara era fuente de Guápulo, inspiración de composiciones musicales.

El mirador, aparece cuando se construye el Camino de Orellana y se instaura un espacio natural con hermosa vista hacia los valles de Tumbaco, Cumbayá y el nevado de Cayambe
Guápulo dos vías de acceso, el Camino de Orellana, que es un camino de piedra y la calle Bosmediano, una calle asfaltada, que permite llegar bajar desde el hotel Quito para visitar el Santuario de advocación de la Virgen de Guadalupe y la Av. De los conquistadores que es vía de acceso a los valles.

Hernán Torres culminó el evento invitando a la ciudadanía a disfrutar de estos espectaculares miradores con los que cuenta la ciudad.

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