La bachadora: una máquina que trabaja intensamente en las calles de Quito

  • En lo que va del año la Epmmop ha realizado 48 mil intervenciones entre baches, zanjas y reparación de adoquinado.

“Avanza un poco más, un poco más, ahí por favor espera, voy a limpiar…” relata Marco Gallegos operador de la bachadora A23, mientras en cuestión de dos minutos queda reparado el primer bache encontrado en la av. Simón Bolívar, al sur de la ciudad.

La Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas, Epmmop, cuenta con esta gran máquina que facilita el proceso de mantenimiento vial en algunas calles de la ciudad y cuyo resultado es un trabajo de calidad.

Todas las mañanas, a las 7:15, la bachadora es cargada en la planta de asfalto de la Epmmop con el material que se mezclará en su interior para ser utilizado en las vías de la ciudad. Contiene agregado 3/8, que es una especie de piedra (chispa) triturada, la cual se le combina con una emulsión asfáltica de curado rápido.

“Es de curado rápido porque ese material se endurece pronto y una vez colocado los vehículos serán los encargados de compactar y dejar a nivel la vía. La máquina ahorra tiempo y recursos a la ciudad. Por ejemplo, una brigada normal sale todos los días con aproximadamente 10 personas, una volqueta, un rodillo y las herramientas manuales. Mientras que con la bachadora ya no es necesario el rodillo y la volqueta; solamente van 4 personas”, indica Milton Guillín, director de Mantenimiento Vial de la Epmmop.

Aclara que la volqueta ya no es necesaria porque la misma bachadora transporta el material y no hace falta el rodillo porque los mismos vehículos que pasan compactan el material.

Otra de las ventajas de trabajar con esta máquina es que un bache normal podría demorarse de 15 a 20 minutos mientras que con la bachadora solamente dos minutos. Se puede abarcar aproximadamente 4000 metros de longitud al día, mientras que una cuadrilla normal cubre unos 300 metros.

Sin embargo, Guillín explica que la bachadora no se la puede utilizar en todas las calles de la ciudad, es más para vías de alto tráfico vehicular como por ejemplo la Ruta Viva, Mariscal Sucre, Simón Bolívar, av. América, av. Maldonado, entre otras. “En estas calles es fácil visualizar el tamaño de la bachadora y los vehículos conducen con más precaución. Aun así, todos estos trabajos se coordinan con la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) para brindar la seguridad respectiva a obreros y conductores”.

Al ser vías de alto tráfico vehicular se asegura que una vez tapado el bache los vehículos pasen enseguida y compacten el material. En caso de que se utilice esta máquina en calles de menor circulación no habría vehículos que compacten el material antes que la mezcla se seque y el trabajo no sería el adecuado, por esa razón no se puede trabajar con la bachadora en todas las vías.

“El trabajo mejora con la circulación vehicular, hay que saber dónde utilizar la bachadora. El mantenimiento debe ser constante en toda la ciudad y el objetivo es garantizar la seguridad vial. Donde no podemos usar esta máquina nuestras brigadas de “cazadores de baches” están activos para hacer también un trabajo de alta calidad”, señaló Guillín.

El mantenimiento vial es una actividad necesaria que se debe hacer hasta que se priorice una intervención mayor. Si no se atienden los baches la vía queda totalmente insegura para la movilidad. En lo que va del año la Epmmop ha realizado 48 mil intervenciones entre baches, zanjas y reparación de adoquinado.

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