Cinco emprendimientos que impulsan una nueva etapa en La Mariscal
Quito, (Quito Informa). – Entre cafeterías llenas, gimnasios activos, ropa hecha en Ecuador y el aroma del pernil tradicional, el emblemático sector quiteño busca dejar atrás años más duros para convertirse otra vez en un punto de encuentro ciudadano, turístico y cultural. La reactivación económica impulsada desde el Municipio ya comienza a mostrar resultados: nuevos negocios abren sus puertas, emprendedores regresan al barrio y vecinos vuelven a caminar sus calles con optimismo.
La Ordenanza La Mariscal, aprobada en febrero, permitió abrir nuevas oportunidades comerciales y flexibilizar actividades antes restringidas. “Había actividades que estaban prohibidas, entre ellas los gimnasios; eso era algo que no se podía concebir y ahora ya tenemos la reactivación”, señaló el alcalde Pabel Muñoz este lunes.
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Hoy, la transformación se refleja en una mezcla diversa de negocios que le invitamos a descubrir:
Uno de esos casos es Sant Horno, liderado por el chef Francisco Larco, quien lleva más de 15 años apostándole a La Mariscal como trabajador y emprendedor. Lo que empezó hace cuatro años como un pequeño local de cuatro mesas se convirtió en un espacio gastronómico y cultural reconocido por sus empanadas creativas, bebidas artesanales y clases interactivas de cocina ecuatoriana. Desde una casa patrimonial que conserva su arquitectura original y funciona también como hotel boutique, Larco asegura que la recuperación ya se siente: “Estamos viendo positivo el sector, hay casas y lugares bonitos para recorrer”.
El movimiento también se siente en el deporte. Monster Gym, ubicado en la zona de Plaza Foch, abrió hace ocho meses y ya suma cerca de 500 usuarios activos. Su administradora, Renata Robalino, afirma que el gimnasio busca aportar a la disciplina, la salud y la vida comunitaria del sector. “Invitamos a la gente a entrenar y ser parte de esta nueva etapa de La Mariscal”, comentó.
En la Plaza El Quinde, conocida como Plaza Foch, el tradicional Museo del Pernil encontró un nuevo hogar. La familia Abad Lema, que enfrentó una quiebra devastadora durante la pandemia, decidió reinventarse y convertir su historia en un símbolo de resiliencia. Hoy ofrecen 27 recetas alrededor del pernil quiteño y una experiencia que mezcla memoria, sabor y tradición. Lautaro Abad, administrador del local, cree que el sector necesita mayor promoción, pero mantiene la confianza: “Somos número uno, creemos en la administración y apoyaremos la reactivación de La Mariscal también desde el sector privado”.
La apuesta por una ciudad más diversa también tiene espacio en Jumandy Organic Garden, restaurante que llegó hace pocos días a La Mariscal con una propuesta de comida saludable, vegetariana y vegana. Su fundador, Edwin Garcés, explica que muchos extranjeros visitan el lugar atraídos por su concepto consciente, sus ingredientes locales y su ambiente pet friendly.
La moda ecuatoriana también vuelve al barrio. La marca CUTE, creada por Daniela Chaguaro y Sebastián Armendáriz, instaló su tienda en La Mariscal en abril. “Volver al barrio” es parte de su filosofía. Con prendas hechas para “mujeres reales”, el emprendimiento sostiene directamente a cinco familias y de forma indirecta a más de quince personas dentro de su cadena de producción.
Mientras festivales gastronómicos, ferias del café, cangrejadas y eventos ciudadanos vuelven a llenar las plazas y veredas, también regresan las ganas de invertir en el sector. “Hay gente que quiere rentar para poner negocios en La Mariscal”, aseguró el alcalde, convencido de que el tradicional barrio quiteño puede recuperar su brillo histórico.
“La reactivación de La Mariscal es una política impulsada por nuestra gestión para fortalecer el orden, la convivencia y la economía del sector”, destacó el alcalde Pabel Muñoz en el programa Frecuencia Quiteña, quien además hizo un llamado directo a la ciudadanía: “A los emprendimientos que vamos a mostrar les haga el gasto. Uno debe cuidarse siempre, pero venga, haga el gasto en La Mariscal, porque está promovida por nosotros, pero son ustedes quienes la activan”.
Entre sanduches de pernil, comida saludable, ropa ecuatoriana y espacios para compartir, La Mariscal intenta reconstruirse desde lo cotidiano: la confianza de abrir un negocio, salir a caminar o volver a sentarse en una mesa del barrio que durante décadas marcó la vida cultural de Quito.
DATO RELEVANTE:
Entre 2025 y febrero de 2026 se abrieron 3.110 nuevos negocios, reflejando el dinamismo y crecimiento de la actividad comercial. Los giros son diversos e incluyen cafeterías y coffee shops, restaurantes, bares, pubs, cervecerías artesanales, hostales, espacios culturales, coworkings, ferias artesanales y servicios como minimarkets, peluquerías, gimnasios y farmacias.












