Juntos limpiamos Quito: ¿Cuánta basura recogió Emaseo en 2025?

Quito (Quito Informa). – La Empresa Pública Metropolitana de Aseo (Emaseo EP) recolectó 711.468 toneladas de residuos sólidos domiciliarios en el 2024, mientras que, en el 2025 se recolectaron un total de 711.474 toneladas, en el Distrito Metropolitano. Ese peso equivale a transportar unos 540 automoviles, con un peso promedio de 1.300 kilos cada uno.

Le invitamos a leer: 144 operativos municipales frenaron la venta y fabricación ilegal de pirotecnia en Quito: 2025 cerró sin heridos ni emergencias

Los residuos sólidos domiciliarios que son colocados en fundas plásticas son retirados por personal de EMASEO en los servicios de recolección a pie de vereda y contenerizada de superficie, de acuerdo a las rutas y frecuencias establecidas, para ser transportadas y dispuestas en las estaciones de transferencia más cercanas.

Estos servicios son posibles gracias a la tasa de recolección de basura que se cobrará en la planilla de agua potable. Esta normativa aprobada por el Concejo Metropolitano permite mantener una ciudad limpia, busca fortalecer, modernizar y hacer sostenible el sistema de gestión de residuos sólidos no peligrosos, así como proteger el medio ambiente y la salud pública.

Recolección de residuos por zonales

De las ocho administraciones zonales que componen el Distrito Metropolitano, la AZ Eugenio Espejo lideró la recolección con 148.046 (t) promedio mensual, le sigue Manuela Sáenz con 93.410 (t), destacándose como una de las zonas de mayor crecimiento urbano. Las administraciones con menor volumen fueron Tumbaco (35.100 t) y La Delicia (41.191 t), lo que se explica por su menor densidad poblacional y extensión territorial.

Dato

Emaseo EP recolecta los residuos, a través de los servicios de contenerización, a pie de vereda, barrido manual y mecánico en vías principales del DMQ. Existen 183 rutas para recolección a pie de vereda y 56 rutas para contenerización, con frecuencias interdiarias.

EMASEO invita a la ciudadanía a sumarse activamente al cuidado del entorno mediante prácticas responsables, como por ejemplo: separación en la fuente de orgánicos e inorgánicos (reciclables), respetar las frecuencias y horarios de recolección establecidos y participar en jornadas comunitarias de limpieza y reciclaje.