Quito, (Quito Informa). – Amaguaña avanza con obras que nacen de su propia gente y se sienten en la vida diaria del territorio. En esta parroquia rural, Santa Isabel Antiguo, El Blanqueado y San José estrenaron obras que la misma comunidad eligió.
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Hoy Santa Isabel Antiguo tiene un espacio deportivo y recreativo renovado, pensado para las familias que lo usan a diario; El Blanqueado estrena un área comunal que ya empieza a convertirse en punto de encuentro; y en San José avanza la segunda fase de la casa comunal, un sitio clave para las reuniones, decisiones y fiestas del barrio.
“En hora buena que tenemos nuevos espacios para reunirnos y compartir”, indicó Juan Tituaña, morador de Amaguaña.
Estas son solo tres de las siete obras que la parroquia ganó en el proceso del año pasado y que hoy ya están a disposición de toda la comunidad. En conjunto, benefician a más de 44 mil habitantes de una parroquia que mantiene intacto su espíritu agrícola, su identidad campesina y su tejido social fuerte.e
Ruralidad, cambios en cada rincón
Hace unos días, en la entrega de obras en el Inga Bajo, el alcalde Pabel Muñoz destacó que la inversión municipal en las parroquias rurales está en un momento histórico, con alrededor de 100 proyectos en marcha. La apuesta, dijo, es saldar deudas pendientes con los territorios del campo y fortalecer su desarrollo desde lo que la gente decide y necesita.