Extracurriculares que cambian vidas: jóvenes del Benalcázar crean y programan robots

  • El extracurricular de robótica se realiza, en el Unidad Educativa Sebastián de Benalcázar, los miércoles de 11h00 a 13h00, esto no interfiere con el horario educativo, pues todo está planificado.

Quito, (Quito Informa). –  En el laboratorio de robótica de la Unidad Educativa Benalcázar, la imaginación no descansa: cables, sensores, brazos hidráulicos y placas se mezclan con risas, amistad y esa chispa de curiosidad que solo tienen los adolescentes cuando descubren algo que realmente les apasiona. Así definen este espacio sus propios estudiantes, quienes cada miércoles convierten teoría en movimiento y creatividad en pequeños robots.

Valentina Chalco, de 15 años, cuenta que su pasión viene desde niña. “Siempre ​me gustó armar y desarmar cosas. Ahora, con todo lo que pasa en tecnología e inteligencia artificial, esto se vuelve más fascinante”, dice. Cree que estos espacios le acercan a profesiones como ingeniería o arquitectura: “Son gratuitos, nos hacen pensar diferente y nos ayudan a imaginar un futuro en el que podemos crear”.

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Este taller es uno de los extracurriculares gratuitos que oferta el Municipio de Quito, abrió el 7 de enero y cerca de 40 estudiantes participan ahora, motivados también por las competencias que tienen con otras unidades educativas municipales, donde ponen a prueba sus diseños y programación.

El laboratorio cuenta con impresora 3D, cortadora láser, pista robótica y zonas para armar y desarmar prototipos. Estas máquinas también sirven a clubes de otras unidades educativas municipales, que llegan para fabricar piezas y continuar sus propios proyectos.

Andrés Riofrío, encargado del laboratorio, destaca la apuesta municipal: “Hoy los chicos aprenden programación, mecánica hidráulica y conceptos avanzados de tecnología. Queremos que el perfil de los bachilleres que entregamos al país sea cada vez más alto”.

Danny Hernández, docente de matemáticas y coordinador del taller, explica que este club también recibe el aporte de exalumnos que hoy estudian carreras tecnológicas y regresan para compartir lo que saben. “Así nació todo esto: alguien volvió, enseñó un poquito… y de ahí seguimos creciendo”.

Para Hernández, estas actividades marcan una diferencia real: “Aquí entienden cómo funciona un robot, qué es un condensador, cómo se comporta la corriente o cómo se integra un circuito. Buscan, investigan, resuelven. Se equivocan un montón, pero descubren que del error también se construye”.

Una oferta educativa gratuita y pensada para motivar

El Municipio de Quito cuenta con 20 establecimientos educativos que ofrecen talleres extracurriculares como parte de una estrategia para aprovechar positivamente el tiempo libre. Son gratuitos, complementan la formación académica y permiten que cada estudiante elija hasta dos actividades según la disponibilidad de su institución.

La oferta incluye:

Deportes: ajedrez, artes marciales, básquet, ecuavóley, natación, fútbol, gimnasia, danza.
Artes y cultura: música, teatro, pintura, arte urbano, baile urbano, banda de paz.
Tecnología y ciencia: inteligencia artificial, periodismo digital, robótica.

El objetivo es claro: una educación integral que potencie talentos, impulse vocaciones y abra espacios para que niñas, niños y adolescentes descubran lo que realmente los mueve.