Quito restaurará 412 hectáreas de bosques con drones y semillas nativas
Quito, (Quito informa). – Con el objetivo de impulsar la recuperación ecológica de áreas afectadas por incendios forestales, la Secretaría de Ambiente de Quito (SAQ) incorpora el uso de drones para la dispersión de semillas en 412 hectáreas en zonas estratégicas de la ciudad.
Le invitamos a leer: Cerca de 600 emprendedores postulan al capital semilla FonQuito 2026
Este modelo de restauración ecológica permite intervenir de manera eficiente en áreas de difícil acceso y alta pendiente, facilitando la recuperación post-incendio mediante la incorporación de especies nativas de alto valor ecológico y cultural.
En una primera fase se implementan llantén, como especie herbácea, y quishuar, como especie arbustiva de alta resistencia al fuego y la sequía, que contribuye a la estabilización de laderas y a la provisión de recursos para polinizadores.
En el marco de la gestión integral del territorio, se priorizaron áreas en el sector Pifo– Itulcachi, que incluyen las quebradas del río Cantarilla, Chupahuaycu y la microcuenca del río Chiche. La selección responde a criterios técnicos como la afectación por incendios forestales, su importancia hídrica y la necesidad de recuperar la conectividad ecológica.
En Itulcachi se intervendrán cerca de 26 hectáreas con más de 86 mil semillas, mientras que en la comuna ancestral Marco Pamba La Raya (Chilibulo) se restaurarán aproximadamente 14 hectáreas con más de 47 mil semillas. En total, se proyecta la dispersión de más de 133 mil semillas en cuatro ecosistemas priorizados, incorporando especies forestales, arbustivas y herbáceas.
De acuerdo con las condiciones del suelo, el clima y la metodología aplicada, se estima el establecimiento de 44.440 mil plantas, lo que contribuirá a la recuperación de la cobertura vegetal, la reducción de la erosión y la restauración de servicios ecosistémicos como la regulación hídrica y la captura de carbono.
La iniciativa se ejecuta a través de un convenio administrado por la SAQ, financiado por el Fondo Ambiental y ejecutado por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), con una inversión cercana a USD 214 mil
Con esta intervención, Quito combina innovación tecnológica y restauración ecológica para proteger sus microcuencas, reducir riesgos y cuidar el ambiente.
