La basura del Mayorista tiene una segunda historia en Quito: se convierte en abono

Quito (Quito Informa). – En Quito, el Mercado Mayorista abastece el 65% de los alimentos que se consumen en la ciudad, incluyendo bodegas y mercados, pero también genera una considerable cantidad de basura, 27 toneladas al día.

La mayoría de esos desechos son de tipo orgánico (cáscaras, fruta o verdura en mal estado, hojas o raquis, el tallo de las manos de plátano).  Para darles una segunda vida y cuidar el medio ambiente, la EMGIRS junto a EMASEO y el Mayorista crearon un ambicioso plan para generar compostaje.

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Del campo, al mercado y el compost

Los desechos orgánicos que se recogen en el Mercado Mayorista son bastante frescos, pues las frutas y verduras llegan en la madrugada y se empiezan a vender rápidamente. Los residuos son recogidos por trabajadores del mercado que los llevan al Centro de Acopio, donde dos trabajadores de EMGIRS clasifican y remueven los plásticos y otros reciclables que puedan quedar. De allí, un camión de EMASEO los lleva directamente al Troje.

Gabriel Revelo, representante de EMGIRS, explicó que este proyecto busca reducir la cantidad de lixiviados que produce la ciudad. Los lixiviados es el líquido que resulta de la mezcla de los desechos al estar sin oxígeno y que forman biogás, compuesto en su mayoría por metano, un gas peligroso para la atmósfera que aumenta la huella de carbono.

«Una tonelada de residuos sólidos genera aproximadamente 300 litros de lixiviados  y una tonelada de residuos también genera aproximadamente entre 200 y 400 metros cúbicos de biogás. De eso, la mitad es metano y es el que incide directamente en el cambio climático», dijo.

Un proyecto que cuida a Quito y el ambiente 

Es por ello que se busca crear compost de la basura orgánica, para aprovechar sus nutrientes y que puedan volver a su origen. En el Troje, las pilas de desechos orgánicos, mezclados con restos de poda previamente rebanados, se mantienen durante 3 o 4 meses para su descomposición y transformación en compost.

El proyecto inició en formato piloto desde diciembre de 2025 y esos primeros desechos están listos para tamizarse y recogerse en el compostaje del Municipio de Quito, el Chulla Compost, que servirá para fortalecer el suelo de áreas verdes y para entregar a los beneficiarios del programa de educación ambiental. El proyecto busca replicarse en el mercado Chriyacu y San Roque. Asimismo, desarrollar rutas de recolección en restaurantes, hoteles, hospitales y otros espacios que generan una cantidad importante de residuos orgánicos.

El objetivo es concientizar a las nuevas generaciones de la importancia de la separación de la basura. Con esta nueva Planta de Compostaje, cuya tecnificación estará lista a finales de año, Quito se ahorra USD 20 por cada tonelada procesada – la meta son 60 diarias –  y aún más importante, contribuirá al cuidado de nuestro hogar, el planeta. Así que la próxima vez que realice sus compras en los mercados de Quito, recuerde que usted también es parte de este gran cambio.