«Aquí tengo un respiro, puedo pensar en mí, ser parte de los Puntos de cuidado me ha cambiado la vida»

  • Diferentes actividades se realizaron en los cuatro ‘Puntos de Cuidado’ del Municipio de Quito, en donde se celebró a las madres

Quito (Quito Informa). – Con alegría y actividades recreativas, el Municipio de Quito celebró a las madres y cuidadoras en los cuatro ‘Puntos de Cuidado’ de la ciudad. Estos espacios, ubicados en las Casas Somos de La Ecuatoriana, Nueva Aurora, Carapungo y Roldós, brindan un respiro integral a más de 500 beneficiarias, consolidándose como el eje humano de la Política Local de Cuidados que impulsa la municipalidad.

“Yo o cuido a mis dos hijos y a mi madre que tuvo una cirugía de cadera. Realmente ser cuidadora es agobiante. Aquí tengo un respiro, puedo pensar en mí, en amarme, ser parte de los Puntos de cuidado’ me ha cambiado la vida”, dijo Liliana Camacho, quien es una de las beneficiarias de este servicio del Municipio de Quito.

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Este jueves 7 de mayo las mujeres cuidadoras disfrutaron de sesiones de relajación y Spa para el autocuidado; espacios de intercambio sobre la maternidad y la labor de cuidado; recorridos simbólicos, talleres creativos. Todo esto a la vez que sus familiares dependientes, como hijos participaron de servicios de cuidado simultáneo.

En la clase de yoga, la música ocupaba toda la habitación, se oía la respiración acompasada de cerca de una docena de mujeres, mientras la instructora daba indicaciones para realizar ejercicios que permitan relajar su cuerpo. El espacio se sentía hechizado, allí las mujeres sintieron sus cuerpos, se permitieron descansar y soltar lo que siempre cargan, las responsabilidades de cuidar.

Una de las participantes fue Nancy Parco, de 35 años, es madre de dos niñas pequeñas de 2 y 4 años, reconoce los ‘Punto de Cuidado’ le ha permitido desarrollar su vida como madre y cuidadora. “Vengo a estos puntos donde aprendo cosas nuevas, mientras mis niñas están seguras y bien cuidadas por el equipo de profesionales”.

Ella enfatizó en que ser madre y cuidadora, si bien es “hermoso”, también es “agotador”, pues las responsabilidades y labores no terminan. Además, dijo, refiriéndose al alcalde, Pabel Muñoz, “usted es el único que ha tomado en cuenta a las cuidadoras; estos Puntos han sido de mucho beneficio, para que las mujeres sigamos aprendiendo, para recordarnos que valemos mucho y que también merecemos quien nos cuide a nosotras”.

Nicolás Malo, director Metropolitano de Cuidados de la Secretaría de Inclusión Social, señaló que, frente al hambre, a los problemas de salud que existe en el país es necesario un cambio de narrativa y esto implica “que el trabajo de cuidados ya no es invisibilizado, sino que es una corresponsabilidad social y el Municipio de Quito asume la responsabilidad de brindar servicios para lo que ellas necesitan”.

El funcionario también resaltó que en estos espacios existen profesionales que atienden a los familiares de las mujeres que asisten a estos espacios, es así que mientras ellas se capacitan, participan de ‘círculos de la palabra’, donde pueden desahogarse, hablar, escuchar otras historias de mujeres así pueden encontrar consuelo y hablar. También reciben ‘Canastas Esperanza’, que contienen frutas, verduras, hortalizas, estos son alimentos recuperados del Mercado Mayorista, y les significa un alivio y un refuerzo para la dieta familiar.

Los ‘Puntos de Cuidado’ se han equipado con lavadoras y secadoras, esto para que mientras las mujeres asisten a los talleres de capacitación, pueden usar estos equipos para lavar y secar la ropa de su familia, así se mejora el uso de su tiempo.

Las personas interesadas pueden acercase a las Casas Somos Municipales, allí se abre una ficha, se realiza un estudio de trabajo social, posteriormente, cuando ha sido aceptada se pone a disposición los talleres y horarios para que puedan asistir.

La expansión de los ‘Puntos de Cuidado’ busca construir una red de apoyo donde las cuidadoras encuentren bienestar emocional y herramientas para su autonomía. De esta manera, Quito se consolida como una ciudad solidaria que cuida de quienes cuidan, poniendo la vida y la dignidad en el centro de la gestión pública.